Lenin el Desconocido

Fecha:

Rajak. B. Kadjieff / Moscu, Rusia

*Recuerdo trágico de dos chistes políticos-
*El clero ortodoxo ruso, entre los perseguidos.
*Stalin sucesor, garantía de entrada a la historia.
*Heredó el chef del Hotel Astoria de Petrogrado.
*El pedestal vacío de Stalingrado.
*Había una vez un tren que iba al comunismo.

En un memorando de 1922, publicado por Richard Pipes en Lenin el Desconocido, el dirigente soviético se congratuló de que sólo “ahora cuando en las regiones hambrientas la gente está comiendo carne humana… podemos (y por lo tanto debemos) confiscar los objetos de valor de la Iglesia ortodoxa con la energía más salvaje y despiadada, sin dejar de aplastar cualquier resistencia”.
En una impactante carta del mismo año, Lenin instó al Politburó a sofocar un levantamiento del clero en la ciudad textil de Shuya, de población 100 % rusa: «Cuanto mayor sea el número de representantes del clero reaccionario y de la burguesía reaccionaria que logremos ejecutar, mejor”.
Un historiador ruso ha estimado que ocho mil sacerdotes y laicos fueron fusilados como resultado de esta carta, una gota en un mar de genocidios, y conózcase otra de sus grandes frases:
«No puedo escuchar música con demasiada frecuencia. Me dan ganas de decir cosas amables y estúpidas y acariciarle la cabeza a la gente. Pero ahora hay que golpearlos en la cabeza, golpearlos sin piedad»
Podríamos sospechar que nombró como sucesor a Iósif Stalin en la certeza de que solo al ser reemplazado por alguien aún más criminal y obtuso que su persona lograría una plaza de honor en la historia rusa.
Hoy, una estatua gigante de Lenin preside Volgogrado, la antigua Stalingrado, porque Nikita Khruschev ordenó que tiraran la estatua de sí mismo que había colocado Stalin, y a Leonid Brezhnev, su sucesor, le dio corte dejar el enorme pedestal vacío sin poner ninguna otra estatua en su lugar.
Es necesario dejar constancia de que, aparte del poder, Stalin heredó también el cocinero personal de Lenin, un hombre que antes de la guerra era el chef del lujoso Hotel Astoria de Petrogrado, favorito de Rasputín. Su nombre era Spiridon Putin, y después de la Segunda Guerra Mundial tuvo un nieto al que llamaron Vladimir, como al antiguo jefe del abuelo.
Siempre que se piensa en Lenin, se recuerda otro gran chiste soviético, que muestra la idealización que se hizo de un personaje que tanto hizo para brutalizar a su propio país, y que murió a tiempo para disimularse entre la maleza.
La historia es que había una vez un tren que iba al comunismo. En él estaban Lenin, Stalin y Brezhnev. El tren se detuvo en un puente caído. Lenin dijo: «Lean a la tripulación mis discursos sobre el futuro utópico a ver si se arregla el tema».
No pasó nada. Stalin dijo: «Hagan fusilar a la tripulación». Aún así, el tren no se movió. Brezhnev suspiró y dijo: «Bajen las persianas y simulemos que nos estamos moviendo».

 

Compartir

Popular

Artículos relacionados
Related

México llega a casi 12 mil casos de sarampión

De las 32 defunciones acumuladas en México, Chihuahua concentra 21 fallecimientos. Mientras que hay 30 mil 483 casos probables.

Detienen a alcalde de Santa María Ipalapa, Oaxaca, por homicidio

La Fiscalía General de Oaxaca confirmó la detención de cuatro personas, entre ellas el presidente municipal de Santa María Ipalapa.

Asciende a 555 la cifra de víctimas mortales en Irán tras ofensiva de EU e Israel

Según el reporte Media Luna Roja, hasta el momento 131 ciudades se han visto afectadas por los bombardeos y entre los últimos fallecidos se encuentran 20 personas en la plaza Nilufar

Yucatán suma nuevos binomios caninos para detección de explosivos

Estos nuevos elementos caninos se fortalecen las capacidades operativas de la Secretaría de Seguridad Pública de Yucatán.