fbpx

ZURICH, SUIZA, 19 de abril (Al Momento Noticias).- Los seres humanos poseen la leche materna más compleja de todos los mamíferos, por lo que la lactancia materna reduce la tasa de mortalidad entre los bebés y los protege de enfermedades infecciosas, refirieron los científicos suizos Thierry Hennet y Lubor Borsig, de la Universidad de Zurich.

Lactancia maternaEn un estudio publicado en la revista Trends in Biochemical Sciences, los expertos señalaron que la leche materna con más de 200 diferentes tipos de cadenas corta de carbohidratos es muy compleja, lo cual dificulta determinar con exactitud todos los efectos de la lactancia natural para los bebés.

Destacaron que los niños prematuros pueden ser alimentados con leche materna luego de su nacimiento, gracias a que la producción de leche inicia en la madre en la segunda mitad del embarazo.

Los científicos subrayaron que durante las primeras semanas después del parto, cada pecho es capaz de crear una media de 450 gramos de leche al día, pero al cabo de un año y medio este disminuye hasta 200 gramos diarios, “lo que determina dicha cantidad es la intensidad de la lactancia”.

Hennet compartió que en los primeros días posteriores al nacimiento, la leche materna no aporta tanto a la alimentación, pero si a poblar el intestino del recién nacido con bacterias. “Los bebés no tienen maquinaria para digerir esos carbohidratos, así que en realidad están destinados a las bacterias, como un sembrado en el que la leche materna es el fertilizante”.

El estudio apunta que a lo largo de la lactancia se va modificando la composición de la leche y por lo tanto también la de la flora intestinal (el microbioma), el cual no sólo es fundamental para la salud del intestino, sino para el metabolismo en general.

De igual forma, la leche materna ayuda a desarrollar el sistema inmunitario infantil, afirman los expertos Hennet y Borsig, ya que después del nacimiento contiene un gran porcentaje de proteínas bioactivas, como anticuerpos, citoquinas, defensinas y lactoferrinas, las cuales frenan el avance de enfermedades y protegen al bebé hasta que su sistema inmunitario empieza a hacerse cargo de su defensa más o menos a partir del mes de vida.

Añadieron que la cantidad de anticuerpos que pasa la madre a través de la leche disminuye drásticamente en un 90 por ciento, mientras que aumenta la de grasas, lo que favorece el crecimiento del bebé.

Sin embargo, dejaron en claro que no solamente sustancias protectoras se trasmiten mediante la leche materna, sino también tóxicas como metales pesados, pesticidas o sustancias con efectos similares a las hormonas que pueden dañar en ciertos casos la salud del lactante. Muchas de estas sustancias están prohibidas, como el pesticida DDT, pero otras siguen en uso, como los ftalatos, que se añaden a los plásticos para aumentar su flexibilidad.

Hennet reconoció que “tenemos que ser muy cautos a la hora de dar recomendaciones, respecto a elegir o no la leche artificial. Por un lado la leche materna es un producto de millones de años de evolución y posee con seguridad los nutrientes óptimos para un recién nacido; pero la pregunta es ¿durante cuánto tiempo la necesita un bebé? Creemos que son las familias las que deben responder a esto, no los científicos”.

AMN.MX/fh/bhr

Comentarios

comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *