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BRASILIA, 19 de abril (Al Momento Noticias).- A menos de cuatro meses de que inicie los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, la presidenta brasileña Dilma Rousseff, que podría perder el mandato mediante un juicio político, señaló que la justa olímpica no se verá afectada por la mayor crisis política y económica que sufre el país en dos décadas.

Dilma Rousseff“Los Juegos Olímpicos están en una situación absolutamente adecuada. Estamos incluso más adelantados de lo que esperábamos”, acotó Rousseff en su segunda comparecencia ante la prensa en dos días para hablar del proceso de juicio político que enfrenta.

Añadió que “todas las estructuras están concretizadas, ya sean los estadios, las estructuras de seguridad, los parques acuáticos y las instalaciones de canoa y otros deportes”.

Ante el avance del proceso de “impeachment” en la Cámara de Diputados, donde en la votación del domingo pasado recibió el apoyo de una amplia mayoría de diputados (367 a favor y 137 en contra), el Comité Olímpico Internacional (COI) dijo la víspera que “está siguiendo atentamente” el desarrollo de la crisis política en Brasil.

El organismo señaló que el agravamiento de la crisis política en Brasil genera preocupación, porque faltan apenas 108 días para la celebración de uno de los eventos deportivos más importantes del mundo y que atrae a personalidades de primer nivel de todo el planeta.

La presidenta brasileña, que podría ser apartada del poder temporalmente en mayo próximo si el Senado vota por mayoría la apertura del juicio político, remarcó que no hay retrasos en las obras olímpicas y que todo estará listo para el inicio de los Juegos Olímpicos, el 5 de agosto próximo, “confío en que serán los mejores del mundo”.

Tras ser aprobado por el Congreso, el proceso de “impeachment” se encuentra actualmente en el procedimiento interno en el Senado, una cámara que la segunda semana de mayo podría votar a favor de iniciar el juicio político y, de esta forma, provocar la suspensión de la presidenta durante el proceso o un máximo de 180 días.

Si eso sucediera, el vicepresidente Michel Temer (calificado de conspirador por Rousseff) asumiría el poder de forma temporal mientras se desarrolla el juicio en el Senado.

Si finalmente dos tercios de los 81 senadores votan en el juicio contra Rousseff, la mandataria será depuesta del cargo y Temer asumirá la presidencia de Brasil hasta las nuevas elecciones de 2018.

AMN.MX/fh

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