viernes, junio 14, 2024

Las mentiras del combate a la pobreza del gobierno de Enrique Peña Nieto

CIUDAD DE MÉXICO, 1 de septiembre (AlmomentoMX).- En vísperas del Quinto Informe de Gobierno, la administración federal ha difundido una serie de spots y de informes, derivados de la Encuesta Nacional de Ingreso Gasto de los Hogares (ENIGH) de 2016, para acreditar un avance en la economía popular, en el nivel de ingresos y en los supuestos beneficios de las 14 reformas estructurales que se aplicaron a rajatabla en este sexenio, señaló la senadora Dolores Padierna Luna, Coordinadora del Grupo Parlamentario PRD.

Indicó que los supuestos avances pronto se matizan con las propias cifras y los trucos de la propaganda gubernamental. “Aquí enumeramos tan sólo diez puntos que podemos detectar como mentiras o alteraciones de una realidad que no es color de rosa como pretende el gobierno de Enrique Peña Nieto:

1.-Los ingresos por hogares en México reflejan un crecimiento de la desigualdad regional en el país y una diminución promedio de 8.2 por ciento entre 2008 y 2016. Entre 2008 y 2012 la caída fue de 10.2 por ciento, principalmente, ocasionada por la crisis financiera de 2008-2009, el “catarrito” que nos mencionó el ahora gobernador del Banco de México, Agustín Cartens. El 63.3 por ciento del ingreso en México se concentra en sólo el 30 por ciento de los hogares, mientras que el 30 por ciento de los hogares con menores ingresos participa sólo con el 9 por ciento del ingreso.

2.-Nuevo León es la entidad con mayor ingreso promedio trimestral (87, 653 pesos), seguida por la Ciudad de México (70, 834) pesos, pero las entidades más pobres como Guerrero y Chiapas tienen un ingreso promedio trimestral de 26, 980 y 23, 258 pesos, respectivamente. El ingreso promedio de Nuevo León es 3.8 veces superior al de Chiapas. El ingreso promedio nacional es de 46, 521 pesos.

El contraste es mayor entre localidades urbanas y rurales. En las zonas rurales, el gasto corriente promedio trimestral fue de 16 mil 984 pesos, mientras que en las zonas urbanas fue casi el doble: 31 mil 241 pesos.

3.-El INEGI presume un incremento de 33 por ciento en el ingreso de los hogares más pobres del país y un aumento de 11.9 por ciento para la población en general. Lo que no dice el INEGI es que el cambio de metodología del Módulo de Condiciones Socioeconómicas (MCS), aplicado en 2015, provocó un “maquillaje” de satisfactores. Por ejemplo, el INEGI contabilizó el reparto de los 10.5 millones de televisores digitales como ingresos de los hogares más pobres. El Grupo Técnico Ampliado (GTA), que examinó el cambio de metodología, alertó que los encuestadores recibieron la instrucción de “ser más acuciosos en la captura del ingreso” y a “realizar preguntas adicionales”, lo que provocó numerosos cambios en los datos arrojados por las encuestas.

4.-Se dejó de medir el Indice Nacional de Precios al Consumidor en relación con la canasta básica. Esto ha provocado cifras alegres como la recientemente presumida por el secretario de Hacienda, José Antonio Meade, quien afirmó que la inflación acumulada del sexenio será menor al 4 por ciento, el porcentaje más bajo en los últimos tres gobiernos.

5.-El poder adquisitivo de los ingresos en promedio cayó de 3.2 canastas alimentarias por persona en 2008 a 2.9 en 2016. A pesar de que el ingreso promedio de los primeros deciles se incrementó de 8.8 y 0.3 por ciento, respectivamente, fue insuficiente para adquirir la canasta básica alimentaria. Con este dato podemos asumir que la pobreza alimentaria se mantuvo en alrededor del 20 por ciento de la población. Esto habla del fracaso de la Cruzada Nacional contra el Hambre que ya ni siquiera menciona el gobierno de Peña Nieto.

6.-Para 2016 el ingreso promedio de los hogares no había recuperado el poder de compra que tuvo en 2008, antes de la crisis financiera. En los deciles del I al V, que tienen ingresos inferiores al valor de la canasta básica, el poder de compra se mantuvo igual y en los deciles VI al IX el poder de compra disminuyó.

7.-El 64.3 por ciento del ingreso promedio que perciben los hogares proviene del trabajo. De este universo, el 84.9 por ciento corresponde a remuneraciones por trabajo subordinado y el 15.1 por ciento restante por trabajo independiente. Por esta razón, es de la mayor relevancia que se retome con la importancia debida el tema de los salarios y su incremento, un asunto que la delegación mexicana en la negociación del TLCAN ha minimizado.

8.-Es necesario no sólo hacer un estudio de la pobreza sino también de la riqueza porque subsiste una importante subvaluación en el estrato de la población de mayor ingreso, lo que impide un diseño eficaz de políticas públicas para disminuir las oprobiosas desigualdades.

9.-El gobierno federal presume un combate más eficaz de la corrupción y el nuevo sistema de justicia penal, pero la realidad es que el Estado de derecho en este sexenio ha sido el gran damnificado. Nuestro país ocupa el nada privilegiado cuarto lugar como la nación más impune del mundo, según el Centro de Estudios sobre la Impunidad y Justicia de la Universidad de las Américas. Por arriba de México, sólo están Filipinas, Camerún y la India, mientras que países latinoamericanos como Venezuela, Brasil, Honduras y Colombia arrojaron mejores resultados.

10.-El Coneval nos dice que se redujo la pobreza en México porque en 2016 el número de mexicanos clasificados en esta categoría fue de 53.4 millones de personas, menor a los 55.3 millones registrados en 2014, pero mayor que los 53.3 millones de 2012 y los 52.8 millones de 2010.

AM.MX/fm

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