Ciudad de México.- El Centro Histórico de la Ciudad de México se prepara para la renovación de uno de sus recintos más emblemáticos. El Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) ha informado que el Laboratorio Arte Alameda (LAA) pausará sus actividades habituales para dar inicio a una serie de trabajos de restauración profunda. Esta intervención tiene como meta fundamental “conservar y fortalecer uno de los monumentos con valor histórico y patrimonial” de la capital, asegurando que su estructura física y su riqueza simbólica perduren para las próximas generaciones.
La restauración busca proteger la arquitectura novohispana y el mural de Federico Cantú
El proyecto se enfoca en áreas críticas del antiguo Convento de San Diego, específicamente en la bóveda y la cúpula de la nave central, así como en el muro norte de la Capilla de Dolores. Estas labores son posibles gracias a la suma de esfuerzos entre el INBAL y el INAH, utilizando recursos destinados a la rehabilitación de inmuebles que sufrieron daños durante el sismo de 2017. La ejecución técnica estará a cargo del Fideicomiso del Centro Histórico, garantizando que cada proceso respete la integridad de este testimonio de la arquitectura novohispana de los siglos XVI y XVII.
Uno de los puntos más relevantes de esta obra es la protección del patrimonio artístico. La intervención permitirá “garantizar la conservación del mural Los informantes de Sahagún, de Federico Cantú”, una pieza clave del legado muralístico bajo resguardo del INBAL. Además de atender grietas y problemas de humedad, la restauración dejará el recinto en condiciones óptimas para la producción y exhibición de arte contemporáneo, manteniendo su vocación como un espacio donde la historia dialoga con la vanguardia creativa.
El artista Pablo Rasgado realizará una residencia creativa durante los trabajos de obra
Mientras los arquitectos y restauradores trabajan en la estructura, el Laboratorio Arte Alameda no detendrá su pulso creativo. El artista jalisciense Pablo Rasgado llevará a cabo una residencia artística dentro del recinto, donde desarrollará un proyecto de arqueología especulativa. Esta iniciativa propone utilizar los materiales, fragmentos y hallazgos que surjan de la propia restauración como insumos para la experimentación visual. De este modo, la labor técnica se convierte en un “marco activo para la producción artística contemporánea”, uniendo la memoria del edificio con el presente.
La reapertura del Laboratorio Arte Alameda está proyectada para la primavera de 2026. Durante el tiempo que duren los trabajos, las autoridades invitan al público a mantenerse informado a través de sus canales oficiales para conocer los avances de la obra y el desarrollo de la residencia de Rasgado. Este cierre temporal, aunque necesario, es una inversión en el futuro de un espacio que es patrimonio vivo, asegurando que el recinto siga siendo un lugar seguro y funcional para el encuentro entre la comunidad y las artes.
AM.MX/CV
