La negra historia de la policía rural

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Grupos de autodefensa de Michoacán se convierten en Cuerpos de Defensa Rurales

 

rurales 02Francisco Medina / Especial para Al Momento Noticias

CIUDAD DE MÉXICO, 29 de enero (Al Momento Noticias).- El Cuerpo de Policía Rural o Rurales (que era el nombre popular), también conocidos como Guardia Rural, era una fuerza de policía montada que existió inicialmente en todo México entre 1861 a 1914 y hasta 1947 en algunas regiones y luego vuelta a activar, para la defensa de zonas rurales en México pero con el nombre de Cuerpos de Defensa Rural.

Ahora 67 años después los grupos de autodefensas en Michoacán formarán parte de la estructura del Ejército. Los primeros Cuerpos de Defensa Rurales, ya con uniforme y armamento autorizado, realizarán labores de seguridad y vigilancia en la zona de tierra caliente.

 

Una negra historia de las fuerzas rurales

 

En su novela “Los bandidos de Río Frío”, Manuel Payno retrata la vida de las fuerzas rurales, en el capítulo X (el capitán de rurales): narra cómo los valentones de Tepetlaxtoc no estaban muy contentos con la conducta de Evaristo, además se decía que era un hombre muy collón, en el pueblo se decían muchas cosas de él nada favorable a su persona. Evaristo aprovechándose del puesto que le habían asignado (capitán de los rurales), quiso ser más poderoso aumentado cada vez más su banda y pensó que era buen momento para ir a ver a Cecilia y al decirle el nuevo puesto que tenía la sorprendería y así lo aceptaría. Pero al ir a verla y decirle su nuevo puesto le propone matrimonio y ella no solo lo rechaza, sino que lo tacha de asesino y ladrón.

En su estudio “Los rurales producto de una necesidad social” el investigador del Colegio de México, Paul J. Vanderood, señala que en 1861 nacieron cuatro cuerpos de rurales con un total de 800 hombres.

Su trabajo consistía en asegurar que  las principales rutas convencionales que conducían a la Ciudad de México. No obstante apenas habían empezado a funcionar cuando la movilización nacional ante la intervención francesa de 1862, los hizo desaparecer.

Sin embargo, apunta el investigador, tan pronto como Juárez y sus compatriotas recuperaron el control de la República, reconstituyeron la policía rural, aumentando a casi dos mil hombres y convertida en un cuerpo de oficiales respetables que patrullaban la zona centro del país, y aunque de hecho no eliminaron el bandidaje rural por completo, si lo disminuyeron.

?????????????????????????????????????Vestida con el tradicional traje charro –sombrero de ala ancha bolero y pantalón de cuero con botonaduras de plata a los lados—poco a poco la policía rural surgió como un símbolo de creciente nacionalismo mexicano.

Vanderood señala que los rurales eran en su mayoría campesinos y artesanos, por ejemplo, ayudantes de carpinteros. Provenían de las filas de desempleados, de la misma gente cuyas frustraciones trataba de controlar el gobierno. No existía ninguna evidencia de que Porfirio Díaz haya reclutado deliberadamente bandidos, aunque éste sea un mito popular posrevolucionario.

Apunta que como sucede con la mayoría de esos símbolos, su imagen pública rebasó en mucho su verdadera actuación y no era necesario profundizar demasiado para descubrir bajo esa fachada la corrupción, la escloratización de su funcionamiento y la debilidad administrativa tan característica de las instituciones del porfiriato.

“Los rurales eran parte integral del gobierno de Porfirio Díaz, representaban la extensión en el campo de la autoridad del dictador.  Nunca había suficientes, la fuerza era de menos de tres mil hombres. Sin embargo, su influencia era cada vez mayor, y los viajeros extranjeros mencionaban con frecuencia en sus escritos la omnipresencia de los rurales. Indudablemente tales informes enorgullecían al gobierno que deliberadamente habría asignado a la mayoría de los guardias a patrullar las carreteras y los ferrocarriles para convencer al mundo de la estabilidad del país”.

Vanderood agrega que el gobierno también transfería periódicamente unidades de la policía rural de una región a otra, exagerando todavía más la presencia de su fuerza absoluta.

 

Grupo de rurales en 1922

 

rurales 04Durante la Revolución Mexicana los rurales fueron incorporados al “Ejército Federal” ya que formaban parte de la primera reserva del ejército.

Es en el derrocamiento del presidente Francisco I. Madero que el Mayor Francisco Cárdenas, uno de sus miembros tiene el papel protagónico de llevar a cabo el asesinato del presidente y el vicepresidente Pino Suarez, al ser vencido el “Ejército Federal” y disuelto en julio de 1914, el cuerpo fue disuelto con este.

Sin embargo, en varias partes de la república mexicana fueron formados nuevos grupos llamados “Cuerpos de Defensa Civil” que combatieron sobre todo asuntos de bandidaje local, estos cuerpo se mantuvieron activos dentro de los cuerpos de “Guardia Nacional” dependientes de los gobiernos estatales hasta el año de 1947.

A partir de entonces diferentes cuerpos dependientes ahora de la Secretaría de la Defensa Nacional se han organizado en el país, para cubrir zonas rurales con problemas serios de seguridad.

 

Leyenda Negra

 

El cuerpo de Rurales goza de una mala reputación, como represores de los movimientos revolucionarios y disidentes de la época porfirista. Se hicieron famosos por la aplicación de la “Ley Fuga”, que consistía en que si un detenido intentaba la fuga podía ser muerto por sus guardias.

Este intento de fuga se demostraba por las heridas de bala en la espalda. Esta ley, que varios consideran solo el nombre de un procedimiento extrajudicial, es en realidad la aplicación de una ley instaurada en la época de Juárez para prevenir la fuga de prisioneros de guerra o delincuentes. Aunque en la realidad eran pocas las ocasiones que esto ocurrió y menos las que se dedicaron a reprimir movimientos.5

Otro problema era el monto de sus pagas. Con 1.30 pesos diarios tenían una percepción modesta de 475 pesos al año. Además hasta el 25 por ciento de sus reclutas desertaban antes de completar los cuatro años alistamiento forzoso de su contrato.

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Grupo de Defensa Civil en épocas de la Revolución.

 

Luego de la disolución del “Ejército Federal” en 1914, varios estados organizaron Cuerpos de Defensa Rural, formados originalmente como grupos armados de autodefensa o defensa civil de los pueblos durante la revolución y la Guerra Cristera de las década de 1920 y 1930. Donde sus elementos eran organizados y armados por las administraciones municipales con elementos voluntarios de su población.

Estos cuerpos pasaron a ser ordenados bajo la jurisdicción del Ejército Mexicano de acuerdo a su Ley Orgánica de 1926, pasando a depender totalmente de una oficialía militar luego de las reformas de 1947, hasta el año de 1955 los alistados se preferían entre los campesinos pertenecientes a los ejidos, para luego ampliarse a campesinos independientes y obreros. Todos ellos se les daba el carácter de reservista de primera clase para el “Ejército Mexicano”.

Hacia 1970 se contaba con 120 mil elementos mismos que fueron reduciéndose hasta unos 14 mil en 1996. Los voluntarios que los forman deben tener entre dieciocho a cincuenta años, comprometiéndose a cumplir siempre que sean llamados al servicio por un período de tres años. Los miembros normalmente no llevan uniforme, ni reciben pago por sus servicios, pero son elegibles para recibir beneficios limitados, varios de estos cuerpos están armados con rifles anticuados y de bajo calibre, su instrucción militar es dada por oficiales de los destacamentos de la zona militar a la que pertenecen.

 

Legislación Actual

 

La legislación que regula el funcionamiento y operación de las Fuerzas Armadas de México está como principal la Ley Orgánica del Ejército y la Fuerza Aérea Mexicanos que en su capítulo III marca la existencia de los Cuerpos de Defensa Rurales, que también está dotado de un Reglamento de Organización y Funcionamiento de las Fuerzas Rurales.

El 21 de marzo de 1964, fue expedido por el General Secretario, Agustín Olachea Avilés, el Instructivo para la Organización, Funcionamiento y Empleo de los Cuerpos de Defensas Rurales de la Secretaría de la Defensa Nacional.

Los Cuerpos de Defensa Rurales se deben integrar por miembros de la comunidad agraria a la que pertenece esto con la aprobación del Gobierno Federal que lo organiza en base a oficiales del “Ejército Mexicano”, para su designación llevan el nombre del lugar o población de origen.

Cada cuerpo tiene por jefe a un Comandante nombrado de entre sus miembros, aunque puede ejercer el mando un oficial o jefe del Ejército Mexicano. Su unidad básica es el pelotón de once efectivos bajo el control inmediato del ejido o el municipio, cuando salen de su jurisdicción es bajo el mando del comandante de la zona militar. Una de sus tareas principales es la adquisición de información sobre actividades ilegales, el patrullaje de aéreas rurales, guías de los cuerpos militares regulares y como asistentes de estos en actividades varias

No pueden intervenir en asuntos de competencia administrativa o civil, para su actuación las autoridades locales que requieran su auxilio deben pedirlo por conducto de las autoridades militares locales. Los gobernadores y presidentes municipales por conducto del jefe de operaciones correspondiente de la zona.

 

Referencias Función y objetivo de las Defensas Rurales

 

Como lo dispone la legislación militar vigente, las Defensas Rurales podrán solicitar del Gobierno Federal el suministro de armas y municiones que requieran para el adecuado desempeño de sus actividades.

El trámite se realiza a través del jefe de operaciones, y se debe informar al presidente municipal respectivo, en términos del reglamento que da vida jurídica a estos cuerpos. Los ordenamientos militares las responsabilizan de los recursos materiales que se les asignen.

Al indicar que queda a su cuidado, él personal de los Cuerpos de Defensas Rurales podrá portarlo en el desempeño de los actos del servicio y dentro de los propios perímetros en los que se encuentre instalado, también podrá solicitar al titular de operaciones militares de su jurisdicción que asigne un instructor, el cual tendrá la jerarquía de jefe u oficial del Ejército para que brinde capacitación y adiestramiento.

A la comunidad donde se ubiquen estos cuerpos, le corresponde proveer la instalación propia para su asentamiento y depósito de armas, así como de los demás recursos que le sean asignados por el Ejército Mexicano.

Las Defensas Rurales reconocerán como superiores jerárquicos a los generales, jefes y oficiales del Ejército que ejerzan el mando de armas en la región, sin que por ello pueda estimarse que son parte integrante del Ejército.

Dentro de las obligaciones de las Defensas Rurales que estipula el dispositivo legal que los regula, destacan las de vigilar la población y sus entornos lo que desde luego redunda en un beneficio común inspirado en el orden y la paz social, adicionalmente corresponde a sus comandantes hacer labor de orientación entre los habitantes acerca de los perjuicios que genera el sembrar clandestinamente semillas de plantas enervantes.

También, deben servir al Ejército Mexicano y a las autoridades en general como medios de información de acontecimientos vinculados con la comisión de presuntos delitos contra la salud, así como de los contemplados por la Ley de Armas de Fuego y Explosivos.

Algunas veces actúan como un auxiliar de las fuerzas federales, dentro de su jurisdicción, en actividades de lucha contra el narcotráfico, para lo cual deben contar con la autorización de la Secretaría de la Defensa Nacional vía la zona militar que corresponda; también colaboran las autoridades civiles, previa autorización de las autoridades militares cuando el caso lo justifique.

Los Cuerpos de Defensa Rurales rinden parte informativo periódico a las autoridades militares de su jurisdicción; mantienen comunicación con las Defensas Rurales de los pueblos circunvecinos e identifican a los grupos sospechosos que pretendan alterar el orden.

Como un estímulo a la labor desempeñada por los miembros de tales defensas, la Secretaría de la Defensa Nacional otorga reconocimientos y condecoraciones a aquellos rurales que realicen actos de valor y mérito extraordinarios.

 

Nacen los nuevos cuerpos de Defensa Rural

 

autodefensas-michoacnComo una de las medidas para pacificar la situación en Michoacán, se ha tomado la decisión de crear los cuerpos de Defensa Rural, del tal manera que los grupos de autodefensas formarán parte de la estructura del Ejército. En ese tiempo, los primeros Cuerpos de Defensa Rurales, ya con uniforme y armamento autorizado, realizarán labores de seguridad y vigilancia en la zona de tierra caliente.

Esta conversión forma parte de los primeros ocho acuerdos que alcanzaron los gobiernos federal y estatal con los guardias comunitarios, quienes serán sometidos a un “curso intensivo” y se les dotará de equipo, uniformes y prestaciones.

Los líderes de autodefensas comenzaron a recabar nombres y documentos de sus integrantes, para cumplir los requisitos y que el Ejército emita su autorización. Al mismo tiempo harán un inventario de sus armas y, aquéllas que estén vinculadas a alguna averiguación previa, serán entregadas a las autoridades para su investigación.

Otra opción, que forma parte de los acuerdos, es que los guardias comunitarios se conviertan en policías municipales, pero los integrantes del Consejo de Autodefensas descartaron que eso ocurra pronto, porque el trámite es más largo.

“En unos 15 días o menos ya debemos tener los primeros grupos que anden ahí en operativo y apoyando al gobierno (fuerzas federales). Los que van a ser policías municipales se va a tardar más tiempo porque los mandan a un curso, al control de confianza”, explicó  Arturo Barragán, del Consejo de Autodefensas.

Hipólito Mora, líder de autodefensas en La Ruana, confirmó lo anterior y precisó que “es cuestión de empezar a organizarnos, de seleccionar a los que quieren entrar. Yo voy a hacer la lista de aquí a mañana. Pero ya pronto, ya estamos en eso”.

AMN.MX/fm

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