domingo, abril 14, 2024

LA NAVE VA: Andamio

Por Raúl Moreno Wonchee

 

A las regulaciones –por así llamarlas— impuestas por la cuota legal de género y las autoimpuestas estatutariamente por las cuotas de edad, se sumaron los repartos correspondientes a las coaliciones. Un enredo monumental cuyas consecuencias aún están por verse pero  que por lo pronto han obligado a las directivas partidistas a hacer un arduo trabajo de orfebrería electoral para defender la autodeterminación y la autonomía de los partidos, así como su representatividad social y su capacidad dirigente. En este trance, unos, por no decir uno, tienen más que defender que otros. No se trata sólo de posiciones sino de responsabilidades institucionales. Echar al PRI del poder y aún de la política como desiderátum electoral, carece del mínimo contenido que se requiere para sustentar lo que la megalomanía opositora negadora de la historia ha llamado “proyecto alternativo de nación”. Porque la nación no es un proyecto sino una realidad forjada en la lucha más que bicentenaria del pueblo mexicano en la que hay que encontrar el sentido y el impulso del desarrollo democrático nacional. Se trata, entonces, de defender lo que le da sustento e identidad a la lucha por el futuro, y de definir lo nuevo que le dé sustancia al cambio verdadero. Por eso es tan importante que el tricolor haya armado una planilla nacional de precandidatos que de partida asegura para el partido abanderar el cambio y la continuidad. Se sabe que faltan decisiones clave en los perfiles legislativos federales y en los estatales en juego. Pero lo decidido hasta ahora permite reafirmar la unidad y consolidar las alianzas. El PRI está a punto de culminar la construcción del andamio de la candidatura presidencial de José Antonio Meade.

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