Ciudad de México.- La Ciudad de México ha dado un paso fundamental para entender su compleja relación con el recurso hídrico a través del lanzamiento del libro “Amatl. Archivo, memoria y agua”. Esta obra, presentada por la Secretaría de Cultura capitalina y el Archivo Histórico de la Ciudad de México en colaboración con el Consejo Consultivo del Agua, constituye un acervo visual y documental sin precedentes. El ejemplar integra más de 100 archivos, mapas, fotografías y actas de cabildo que, en su mayoría, no habían sido publicados anteriormente, permitiendo trazar una línea del tiempo sobre el desarrollo hidráulico de la metrópoli.
El patrimonio documental como una herramienta para democratizar la cultura hídrica
Durante el evento de presentación, Ana Francis López Bayghen Patiño, secretaria de Cultura de la Ciudad de México, resaltó que este proyecto busca que la ciudadanía se apropie de su historia para generar una mayor conciencia social. Al integrar estos acervos a la discusión pública, se fortalece una visión basada en el derecho humano al acceso equitativo del agua. La funcionaria subrayó que la obra funciona como un puente que conecta las decisiones institucionales del ayer con la visión colectiva que requiere el futuro de la capital.
“Al poner el diálogo en los fondos del Archivo Histórico de la Ciudad de México con las reflexiones de especialistas, ofrece un espacio de mediación entre el pasado y el futuro, entre la memoria institucional y la imaginación social. (…) Desde la Secretaría de Cultura consideramos que el libro es un ejercicio de democratización del patrimonio documental y una contribución a la construcción de una ciudad que se piensa a sí misma desde su memoria”, apuntó la secretaria.
Un diálogo profundo entre las voces expertas y los archivos históricos
El proceso creativo de “Amatl” se centró en confrontar la documentación técnica y administrativa con la perspectiva de investigadores y gestores actuales. Camilo Vicente Ovalle, director del Archivo Histórico, explicó que la intención fue brindar una perspectiva clara sobre cómo la ciudad ha intentado dominar al agua y los retos que esto ha implicado. Este ejercicio de soberanía informativa permite que el lector comprenda que los conflictos actuales tienen raíces profundas que deben ser analizadas bajo una óptica histórica y crítica.
“Lo que quisimos fue poner en diálogo toda esta documentación con las voces expertas, un conjunto muy amplio de personas que han estado trabajando alrededor del agua desde distintas perspectivas, desde la investigación académica, desde la administración pública, y desde la gestión de conflictos”, dijo Ovalle. Esta sinergia entre el pasado y el presente es lo que otorga al libro su carácter de memoria activa, capaz de influir en las políticas públicas contemporáneas.
Desafíos y estructura de una obra que retrata cinco siglos hídricos
La selección del material representó un reto considerable para los participantes, dado el fructífero y extenso acervo disponible en la capital. Eduardo Vázquez Herrera, de Agua Capital, enfatizó que la ciudad “vive, vivirá y morirá con el agua”, por lo que aprender de la historia es una cuestión de supervivencia. La obra se divide en seis apartados temáticos que recorren desde la cosmogonía de los pueblos originarios hasta las perspectivas técnicas a futuro frente al cambio climático:
- El espejo de agua: Un recorrido por la historia de la Cuenca de México.
- Memoria y pueblos originarios: La relación ancestral con el recurso.
- Infraestructura y planos: Un análisis de los proyectos técnicos en “ríos de tinta”.
- La lucha por el agua: Los conflictos sociales y la resistencia por el acceso.
- Proyectos en papel: Ideas imaginarias que quedaron plasmadas en el archivo.
- Perspectivas a futuro: Reflexiones sobre qué hacer con el agua que “dejamos correr”.
Una apuesta por la imaginación cívica frente a la crisis climática
Raúl Rodríguez Márquez, presidente del Consejo Consultivo del Agua, concluyó que los documentos presentados no son piezas estáticas, sino herramientas de imaginación cívica. En un contexto de crisis hídrica, el libro recuerda que toda solución es histórica y, por ende, transformable. El proyecto, que contó con el respaldo de Agua Capital y Grupo Helvex, se posiciona como una pieza clave para entender que la gestión del agua no es solo un tema de ingeniería, sino una responsabilidad pública compartida.
“Los archivos no guardan un pasado muerto, sino una memoria activa capaz de iluminar nuestras decisiones actuales. El tiempo marcado, crisis hídricas y cambio climático, el diálogo entre el archivo y el saber experto es un la forma real de responsabilidad pública y un actor de imaginación cívica”, compartió Rodríguez Márquez. La obra invita a una lectura cultural donde la cartografía y la crónica se unen para proteger el futuro de la región.
Link de consulta: Puedes revisar este material histórico de forma digital en https://aguas.org.mx/cca/multimedia/publicaciones/amatl/
AM.MX/CV
