Ciudad de México.- El corazón de la capital se llenó de sonrisas y tradición este 6 de enero bajo la sombra del Ángel de la Independencia. En un ambiente de fiesta y convivencia, la Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, encabezó la partida de una Rosca de Reyes de 400 metros lineales, diseñada para abrazar a 28 mil personas con un pedazo de esta tradición mexicana. Entre risas y música, la mandataria reafirmó su compromiso con el bienestar de los más pequeños, asegurando que su administración será un espacio seguro para que las infancias crezcan con dignidad y alegría.
Una mega rosca gigante que unió a miles de familias capitalinas en el Paseo de la Reforma
La logística detrás del festín fue asombrosa, sumando un total de mil 800 kilos de pan distribuidos estratégicamente para que nadie se quedara sin probarla. Para acompañar el pan, se repartieron 28 mil lechitas Santa Clara, logrando que el desayuno de Reyes fuera un momento de comunidad plena. El esfuerzo no se limitó al centro de la ciudad, pues de forma simultánea, el espíritu de esta celebración se replicó en las otras 15 demarcaciones de la capital, logrando que el sabor de la rosca llegara a cada barrio y colonia de la metrópoli.
Más allá del festejo, la Jefa de Gobierno compartió un mensaje profundo sobre el futuro de los menores. “Hay un gran acuerdo con los Reyes Magos para las infancias de la Ciudad de México; todo a favor de las niñas y los niños”, afirmó Brugada Molina. Este pacto social busca fortalecer la educación inicial y promover un sistema de cuidados con metodologías de respeto. Como bien señaló la mandataria, el objetivo es “vivir una infancia feliz y alegre y sin violencia en la Ciudad de México”, permitiendo que los niños se enfoquen únicamente en jugar, aprender y desarrollar sus sueños.
La industria panificadora celebra veintisiete años de endulzar la vida de los habitantes de la gran capital
Este 2026 es especial, pues se cumplen 27 años de elaborar la Mega Rosca gracias a la alianza con las pequeñas y medianas empresas. Julián Castañeda Fernández, de la CANAINPA, recordó con orgullo que “México tiene el mejor pan dulce del mundo. Hay que hacerlo saber a la gente”. En un gesto de generosidad, también se entregaron 15 mil juguetes, logrando que la ilusión de los Reyes Magos fuera una realidad tangible. La participación de empresas como FEMSA y La Esperanza fue vital para convertir este evento en un ejemplo de cómo la colaboración puede generar momentos inolvidables para la sociedad.
La celebración no termina aquí, pues las autoridades y los panaderos ya preparan el terreno para el Festival del Pan Dulce Mexicano, previsto para abril. Esta iniciativa busca dar visibilidad a las más de 2 mil 400 variedades de pan que existen en nuestro país y seguir impulsando la economía local. Como destacó la secretaria Araceli Damián González, el trabajo continúa para que los niños de la ciudad “que vivan felices, que logren sus sueños, que desarrollen todas sus capacidades y sus habilidades”, manteniendo viva la chispa de la esperanza y la cultura que define a México.
AM.MX/CV
