fbpx La creciente desigualdad es el mayor reto social para los gobiernos: Oxfam | Almomento | Noticias, información nacional e internacional

HUIXQUILUCANCIUDAD DE MÉXICO, 1 de noviembre (Al Momento Noticias).- La creciente desigualdad podría causar un retroceso de décadas en la lucha contra la pobreza. Sólo en Latinoamérica y el Caribe, el número de personas ricas que acumulan más de mil millones de dólares creció en un 38% de 2012 a 2013. En ninguna otra región del mundo subió tanto este grupo, advirtió Oxfam en su más reciente informe.

En el informe “Iguales: Acabemos con la desigualdad extrema”, Oxfam revela que sólo entre 2013 y 2014, las 85 personas más ricas del planeta –quienes poseen la misma riqueza que la mitad más pobre de la población mundial- aumentaron su patrimonio en 668 millones de dólares al día, lo que equivale a casi medio millón de dólares cada minuto.

A nivel nacional, la última medición del CONEVAL indica que hay 53.3 millones de personas viviendo en pobreza y 11.3 millones en pobreza extrema, mientras que un sólo hombre posee el equivalente al 6% del presupuesto del país, lo que le convierte en uno de los más ricos del mundo. Ello implica que casi la mitad de la población mexicana, no disponga de ingresos suficientes para adquirir los bienes y servicios que requiere para satisfacer sus necesidades.

Aunado a lo anterior, según esta misma institución, el número de personas que se encuentran en riesgo de vivir en pobreza aumentó.

“Siendo la economía número 15 más grande del mundo, México no tiene excusa alguna para permitir que casi la mitad de su población se enfrente a las injustas consecuencias de la desigualdad”, señaló Consuelo López-Zuriaga, Directora Ejecutiva de Oxfam México.

El Fondo Monetario Internacional, el Papa Francisco, el presidente Barack Obama y el Foro Económico Mundial, entre otros, concuerdan con que la desigualdad es uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo; por lo que no combatirla profundiza los problemas económicos y sociales. A pesar de todas estas advertencias, no se han tomado medidas concretas. Esta falta de acción por parte de los gobiernos es inaceptable; más aún, en el caso de Latinoamérica y el Caribe, que sigue siendo la región más desigual del planeta.

Con este nuevo informe, respaldado por Kofi Annan y Joseph Stiglitz, entre otros, Oxfam lanza su nueva campaña “Iguales: es hora de cambiar las reglas”. El objetivo es exigir a los líderes mundiales que conviertan sus palabras en hechos y garanticen reglas justas que beneficien a las personas más pobres.

Una de las acciones importantes que deben cumplir los gobiernos es frenar la evasión y la elusión fiscal de grandes empresas y personas adineradas, para que los Estados tengan suficientes recursos para construir sociedades más justas. Las personas ricas latinoamericanas acumulan alrededor de dos billones de dólares (similar al PIB de Brasil) en paraísos fiscales. Según Oxfam, las empresas en Latinoamérica y el Caribe registran niveles de evasión que van del 46% en México al 65% en Ecuador, sin suficientes sanciones.

Winnie Byanyima, Directora Ejecutiva de Oxfam Internacional, afirma: “Lejos de fomentar el crecimiento económico, la desigualdad extrema constituye un obstáculo para la prosperidad de los habitantes del planeta. Hoy en día, el crecimiento económico sólo beneficia a los más ricos y seguirá siendo así, hasta que los gobiernos actúen. No deberíamos permitir que las doctrinas económicas -que sólo buscan el beneficio a corto plazo-, o las personas ricas y poderosas -que sólo buscan el beneficio propio- nos cieguen ante estos hechos”.

“La desigualdad dificulta el crecimiento económico, corrompe la política, limita las oportunidades y alimenta la inestabilidad; mientras exacerba la discriminación, especialmente hacia las mujeres”, subraya Byanyima.

Los beneficios de pequeñas acciones para frenar la desigualdad hablan por sí solos. Un impuesto de 1.5% sobre la riqueza de las personas que poseen más de mil millones de dólares en todo el mundo, alcanzaría para que todos los niños y niñas del mundo pudieran asistir a la escuela, así como para el suministro de servicios básicos de salud en los países más pobres.

Invertir en servicios públicos gratuitos es esencial para cerrar la brecha entre las personas ricas y el resto. Cada año, 100 millones de personas en todo el mundo se empobrecen por tener que pagar para recibir asistencia médica. De 2009 a 2014, al menos un millón de mujeres ha muerto durante el parto, debido a la falta de servicios básicos de salud.

En cambio, la situación de las élites es muy distinta. Si cada una de las tres personas más ricas del mundo gastaran un millón de dólares al día, les llevaría 200 años acabarse su dinero. Esto no ocurre únicamente en los países más ricos. En México, Carlos Slim, -el más rico de todos los latinos y el segundo hombre más rico del mundo-, podría pagar sólo con sus ingresos de un año, los salarios anuales de 440 mil mexicanas y mexicanos.

AMN.MX/fm

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