martes, mayo 28, 2024

La campaña #PonteunDIU es ofensiva para las mujeres

Karen Castillo Castillejos

CIUDAD DE MÉXICO  , 31 de Marzo (AlmomentoMX).- El pasado 15 de Marzo, el DIF las Margaritas , correspondiente al estado de Chiapas, anunció la  campaña: #PonteUnDIU, la cual se realiza en colaboración con Baasil y DKT (organización internacional dedicada a la venta productos de control de natalidad).

Hasta el momento la campaña ha resultado por demás polémica, ya que, a través de redes sociales como Twitter o Facebook, los usuarios se han manifestado contra la misma.

El argumento principal es que la campaña carece de una perspectiva de género ya que señala a las mujeres como las principales responsables de la carga anticonceptiva.

Organizaciones como Voces feministas,  se han manifestado en su contra argumentando que “en sus manifestaciones públicas, no incluye información clara y científica sobre los efectos secundarios que este método anticonceptivo puede desencadenar en las mujeres que lo utilizan ni tampoco hace mención a los riesgos de contraer alguna infección de transmisión sexual, pues su mecanismo únicamente protegerá ante un embarazo no planeado.

Así mismo, y lo que nos resulta aún más preocupante es la promoción que se hace del dispositivo intrauterino a través de mensajes de embajadores masculinos que, bajo la consigna de “Ponte un DIU” instan a las mujeres a utilizarlo. Sobre todo, viniendo de personajes como Facundo, figura pública caracterizada por su humor misógino y machista y por productos como “Que lo hagan ellas” que claramente representaban una total cosificación y desvalorización del cuerpo de las mujeres.”

Frente a estos argumentos la organización DKT ha declarado, que, lo que pretende es que los hombres pierdan la posición de observadores, para convertirse en actores y responsables. Ya que, han tenido “un papel de bloqueo en la decisión de las mujeres sobre su cuerpo y la elección de métodos anticonceptivos”.

Ante la respuesta continuaron las observaciones, entre ellas  destaca el firme comentario de la organización GIRE: “la campaña #PonteUnDIU ignora el hecho de que por demasiado tiempo los hombres han tenido control sobre la vida reproductiva de las mujeres”.

Cabe destacar que en el comunicado de DKT, la organización calificó algunas de las opiniones como descontextualizadas y poco empáticas.

Los argumentos en contra de la campaña han sido pronunciados, en su mayoría, por feministas y mujeres, lo que ha puesto en duda cierta objetividad. Sin embargo, si bien es cierto que la salud reproductiva concierne a hombres y mujeres. ¿Quién mejor que las mujeres puede entender el contexto femenino?

Frente esto pregunto:  ¿Por qué como mujeres habría de molestarnos tanto una campaña sobre la reproducción sexual? Y ¿realmente el conflicto con esta campaña concierne únicamente a las mujeres?

En el boletín oficial de la presentación de la campaña, emitido por el DIF las Margaritas, se lee que la misma,  está enfocada principalmente “a mujeres que tienen una vida sexual activa”. Así que, en efecto, está pensada para nosotras y para las decisiones que tomamos en relación a nuestro cuerpo.

Decisiones que corresponden a nosotras mismas, del mismo modo que la elección de permitir o no, que alguien más participe de ellas. Argumentar que los hombres tienen un papel relegado en las decisiones de nuestro cuerpo, es argumentar a favor de que estos tienen derechos sobre el mismo.

No es cuestión de sexismo, es de humanidad, la elección de ponerse un Diu corresponde a la mujer, así como realizarse una vasectomía es la elección del hombre, ya que los efectos en el cuerpo serán individuales;  considerar a sus parejas al tener en cuenta estas opciones, también es una responsabilidad individual.

Cabe destacar, que los únicos efectos comentados en las redes públicas de la campaña, son los benignos, en ella no se advierte de las consecuencias negativas de usar un dispositivo de este tipo: como el riesgo de padecer un embarazo ectópico (ya que existe una pequeña posibilidad de quedar embarazada, en caso de que el dispositivo falle),  la liberación de progestiva que causa fuertes cólicos, periodos menstruales prolongados y abundantes, sangrado irregular, así como el riesgo de tener quistes ovrio benignos.

Estos datos, sostenidos por la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, señalan además, que no todas las mujeres son candidatas para usarlo: aquellas que tienen un útero muy pequeño o muy grande deberán evitarlo.

A todo esto habrá que añadir que el Diu, no protege de ningún tipo de enfermedad de transmisión sexual, por lo que resulta aún más lamentable, el que se promueva su uso sin la advertencia de sus deficiencias.

Resulta lamentable que se apueste a generar una política pública en la que se pretenda controlar las cifras de natalidad, más allá de procurar la salud de los ciudadanos y el respeto a su derecho a recibir la información adecuada, para la toma de decisiones conscientes.

Se debería apostar por campañas de educación sexual, que prevengan enfermedades de transmisión sexual e  informen sobre el derecho de procrear, así como por programas de planificación familiar que operen bajo el respeto de las decisiones individuales.

Ofrecer una campaña de un solo día, para colocar un Diu, por tan solo $50 pesos, parece un acto de manipulación cuando no se cuenta con  la información necesaria.

Así que,  ¿Por qué nos ofende tanto una campaña de este tipo?,  porque evidencia   la falta de ser considerados ciudadanos libres, con la capacidad de tomar decisiones adecuadas para nuestro bienestar.

AM.MX/kcc

 

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