WASHINGTON, D.C.- El 11 de septiembre de 2001, hace ahora un cuarto de siglo, los atentados contra las Torres Gemelas de Nueva York y el Pentágono en Washington DC a cargo del grupo terrorista Al Qaeda supusieron un impacto global prácticamente sin precedentes.
Este impacto se sintió también en el mundo cultural, que poco a poco iría generando productos y creaciones para explicar qué había pasado y cómo nos habíamos sentido: libros, películas… y canciones.
En este artículo repasamos algunos de los temas –con diversidad de géneros e intenciones– más destacados que se escribieron en los años siguientes a propósito del 11-S y de sus consecuencias inmediatas: las guerras de Afganistán e Irak.
De acuerdo con La Vanguardia, de hecho, el mundo de la música pop-rock fue de los primeros a reaccionar ante los atentados. Tan solo diez días después de los mismos se organizó un programa especial, emitido en directo por las principales televisiones americanas, con la participación de Bruce Springsteen, Stevie Wonder, U2 y muchos más que actuaron desde diversos estudios. El 20 de octubre, el Madison Square Garden neoyorquino acogió, ahora sí, un verdadero concierto, organizado por Paul McCartney, con Eric Clapton, Elton John o los Stones, entre otros.
Curiosamente, algunas de las canciones versionadas (como “Imagine” de John Lennon) o que formaban parte del repertorio habitual de los participantes también aparecieron en la lista de más de 150 temas que Clear Channel Communications, la mayor propietaria de radios de EE. UU., envió a sus emisoras pocos días después de los atentados, considerando que eran poco adecuadas para ser emitidas en aquel momento.
Paul McCartney
‘Freedom’ (2001)
El ex-Beatle estaba en Nueva York el 11 de septiembre, de manera que se sintió aún más interpelado por los atentados. Por este motivo, cerró el recital del Madison Square Garden con un tema especialmente compuesto para la ocasión, que también se incluyó de urgencia como bonus track de su álbum Driving rain. Quizá por esta necesidad de inmediatez, la canción es de las menos sofisticadas de McCartney, tanto musicalmente como en cuanto a la letra, que básicamente repite “lucharé por mi derecho a vivir en libertad”.
El mismo McCartney dejó de interpretarla en directo a partir de 2005 al considerar que su significado había sido desvirtuado: “Fue muy bonito cantarla para el pueblo americano después del 11-S, muy sanador. Pero fue secuestrada y adquirió un poco de sentido militarista, y te encontrabas al Sr. Bush usando la idea de la libertad de una manera que creo que alteraba la canción”.
Alan Jackson
‘Where were you (when the world stopped turning)’ (2001)
Alan Jackson, una de las grandes estrellas de la música country de los noventa, estuvo buscando durante semanas la manera de expresar sus sentimientos sobre el 11-S: “No quería escribir una canción patriótica, ni quería que fuera vengativa. Pero tampoco quería olvidar cómo me había sentido y cómo sabía que se había sentido otra gente aquel día”. En este sentido, Where were you recoge en su letra una multitud de posibles reacciones a “cuando el mundo dejó de girar”: “¿Gritaste con ira y miedo por tu vecino o simplemente te sentaste y lloraste?”.
En el estribillo, Jackson se define como “un cantante de canciones sencillas”, confiesa su incapacidad para hacer un análisis político y cita la primera carta de san Pablo a los corintios para recetar “fe, esperanza y amor”.
Una vez compuesta la canción, tuvo dudas sobre si publicarla, porque tenía la sensación de que estaría capitalizando la tragedia, pero finalmente la presentó en directo el 7 de noviembre en la ceremonia de los premios anuales de la música country, donde se convirtió en un éxito instantáneo.
Bruce Springsteen
‘The rising’ (2002)
Supuestamente, unos días después del 11-S, un desconocido bajó la ventanilla de su coche y le dijo a Bruce Springsteen: “Ahora te necesitamos”. El Boss respondió con el primer álbum completo grabado junto a su E Street Band desde Born In The USA, en el lejano 1985. The Rising no es un disco sobre el 11-S, pero buena parte de sus canciones se pueden relacionar con su impacto; incluso algunas que, de hecho, había escrito antes de los atentados, como My city of ruins, adquirieron un nuevo significado.
En el caso del tema titular, Springsteen es explícito, ya que narra cómo un bombero va subiendo por dentro de una de las torres gemelas, al mismo tiempo que “el ascenso” también es el de toda la comunidad, que lo necesita para superar el trauma. The rising, por lo tanto, es lo que el desconocido seguramente esperaba de Springsteen: una respuesta inteligente en forma de himno empático y esperanzador.
La canción ganó dos Grammys y, años más tarde, Springsteen la interpretó en la investidura de Barack Obama como nuevo presidente, como demostración de que se había elevado de lo concreto a un significado más universal.
Toby Keith
‘Courtesy of the red, white and blue (the angry American)’ (2002)
Como reacción a los atentados, la administración del presidente George W. Bush invadió Afganistán el 7 de octubre de 2001, dando inicio a dos décadas de presencia militar norteamericana en aquel país. Inspirándose en los atentados y en el pasado militar de su padre, recientemente fallecido, el cantante country Toby Keith compuso una canción que empezó a interpretar en directo en los conciertos que ofrecía a las tropas en campamentos militares.
Como Jackson, tenía dudas sobre si era correcto publicarla, pero un comandante de los marines le convenció de que hacerlo era su deber, su manera de contribuir a la guerra.
La canción, como ya apuntaban el título y subtítulo, era una compilación de imaginería patriótica amenazante (“el Tío Sam ha puesto tu nombre en lo más alto de su lista”; “encendimos tu mundo como el 4 de julio”, “la estatua de la Libertad empezó a agitar el puño”), y una llamada a devolver golpe por golpe (“Te arrepentirás de haberte metido con los Estados Unidos de América / porque te patearemos el culo; es el estilo americano”).
Finalmente editada como single en mayo de 2002, se convirtió en quíntuple disco de platino.
Steve Earle
‘John Walker’s blues’ (2002)
Steve Earle, a menudo considerado el Bruce Springsteen del country, publicó en 2002 Jerusalem, un disco lleno de canciones políticas. La que le daba título, por ejemplo, abogaba por la paz en Oriente Medio: “Y creo que en aquel día todos los hijos de Abraham depondrán las espadas en Jerusalén”. Sin embargo, la polémica llegó con otra de las canciones, John Walker’s blues.
A Earle le había impresionado la historia de John Walker Lindh, un joven norteamericano que, en la búsqueda de una identidad propia, había entrado en contacto con el Islam vía hip hop, se había convertido, y, finalmente, se había unido a los talibanes en Afganistán, donde había sido capturado: “Me di cuenta de que le podría haber pasado a mi hijo, al hijo de cualquiera. Nadie en mi país estaba dispuesto a admitir esto”.
Earle escribió una canción desde el punto de vista del “talibán americano” –como se le conocía– intentando comprenderle: “Traté de humanizarlo porque todo el mundo lo estaba vilipendiando”. La canción supuso un escándalo notable: un comentarista llegó a decir que era el equivalente a una oda a Adolf Hitler escrita durante la Segunda Guerra Mundial.
Earle no se amilanó. Su siguiente disco, The revolution starts now (2004), insistía en temas contra la guerra de Irak (iniciada en 2003) y la administración Bush. En el concierto de presentación que hizo en el festival Primavera Sound de Barcelona acabó felicitando al pueblo español por haberse deshecho de un gobierno mentiroso, en referencia a la derrota del Partido Popular después del 11-M.
A medida que aumentaba la distancia temporal respecto al 11-S y se eternizaban las operaciones militares norteamericanas en Oriente Medio, se multiplicaron las canciones críticas con estas intervenciones.
John Fogerty, que, como líder de la Creedence Clearwater Revival, había escrito diversas canciones contra la guerra de Vietnam a finales de los sesenta, explicitó los paralelismos con Deja vu (All over again (2004).
El canadiense Neil Young, que en 2002 ya había dedicado una canción de homenaje a los pasajeros del vuelo United 93 (Let’s roll), publicó todo un disco, Living with war (2006) contra la guerra de Irak, en el que incluso pedía el impeachment de Bush.
Entre los artistas más jóvenes, los alternativos Bright Eyes elucubraron sobre si “cuando el presidente habla con Dios / beben cerveza y juegan al golf / mientras eligen qué países invadir” (When the President talks to God, 2005).
Richard Thompson
‘Dad’s gonna kill me’ (2007)
Cerramos esta selección con la visión de la guerra de Irak del veterano cantautor y guitarrista británico Richard Thompson, escrita desde el punto de vista de un soldado americano y adoptando el lenguaje de las tropas: Dad es, de hecho, como llamaban a la capital, Bagdad. Así, Thompson logra una canción angustiosa: “Afuera en el desierto hay un soldado muerto / Los buitres le arrancan los ojos de la cabeza a picotazos / Otro día en que podría haber sido yo en su lugar / Nadie me quiere aquí / (Bag)Dad me va a matar”.
“Siento simpatía real por los soldados, aunque ciertamente no por quienes los han enviado allí”, aclaró Thompson. En la canción el narrador explica irónicamente que la guerra “es el lío de algún otro que yo no elegí / Al menos estamos ganando en las noticias de la noche de la Fox”.
AM.MX/lm



