fbpx Juana Huitrón, la primera mujer "Topo", entre la vida y la muerte

CIUDAD DE MÉXICO, 17 de septiembre (Al Momento Noticias).- A 30 años iniciar su labor como rescatista, Juana Huitrón, la primera mujer “topo”, todavía piensa en salvar vidas, a pesar del avanzado estado de una enfermedad que la tiene al borde de la muerte.

Juana, quien se inició en esta tarea tras padecer la devastación de los sismos de 1985, se ha distinguido por rescatar esperanzas, “una vida que logremos salvar es como salvar el mundo”, dice.

Juana Huitrón Foto: Milenio
Juana Huitrón
Foto: Milenio

Recuerda que aquel año, ella y su familia vivían frente al edificio Nuevo León, en la Unidad Tlatelolco. “Vimos colapsarse un edificio por el cual circulábamos diariamente, era el paso de mis hijos para su escuela, mis amistades vivían en ese edificio”, agrega.

Indica que oír tantos gritos y ver el impacto de la muerte de muchos de sus vecinos la llevaron a iniciarse en las tareas de rescate.

“No éramos rescatistas ni teníamos idea de cómo salvar una vida, pero en ese instante cualquier persona de las que estábamos presentes, transformamos nuestra vida, transformamos nuestras manos”, comenta.

Juana, de 71 años de edad, cuatro hijos, tres nietos y un bisnieto, asegura que era espectacular ver cómo mucha gente trabaja en silencio con la certeza de rescatar vidas.

La satisfacción de salvar vidas fue la motivación para que ella se integrara al Grupo Internacional de Rescate Brigada 19 de Septiembre Topos A.C., pese a que en un inicio no fue fácil “porque el machismo es terrible, muchas veces los compañeros no pueden comprender por qué una mujer anda en estos menesteres”.

Juanita y su grupo buscó entre los escombros, todos se arrastraron por meses hasta encontrar personas con vida o cadáveres que también había que sacar.

Especializada en localización de víctimas, Juana trabaja en la elaboración de un manual sobre cómo manejar emergencias, para que las generaciones sepan qué hacer antes, durante y después de cualquier siniestro, no sólo de un terremoto.

Juana prestó servicios en al menos tres continentes, donde en ocasiones “en todo el día no comemos, pero ha habido gente que pica un pescuecito de pollo y lo hace en caldito, nos lo comemos con una felicidad”.

Edificio Nuevo León, Tlatelolco. 19 de septiembre de 1985. Foto: La Ciudad de México en el Tiempo
Edificio Nuevo León, Tlatelolco, 19 de septiembre de 1985. Foto: La Ciudad de México en el Tiempo

Actualmente padece enfisema pulmonar, lo que la entristece, porque la limita para seguir salvando vidas, mas no la detiene.

“Todo se terminó con mi trabajo, aunque no se ha terminado del todo, porque aún fluyen tantas cosas en mí, en mi mente, que vivo, puedo ocupar todavía muchas facultades que Dios nos ha dado, como es la de escribir”, asevera.

En 1986, el presidente Miguel de la Madrid reconoció a Juana por los trabajos de rescate realizados un año atrás; en 2013, el jefe delegacional en Cuauhtémoc, Alejandro Fernández, le otorgó otro por participar en el rescate de personas durante los terremotos de 1985.

Aunque el avanzado estado de su enfermedad la tenga al borde de la muerte, la primera mujer topo todavía piensa en salvar vidas.

AMN.MX/dsc/bhr

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