La Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México, SEDEMA, presentó un proyecto que utilizará monitores de bajo costo para estudiar con mayor precisión el comportamiento de las partículas PM2.5 en la alcaldía Iztapalapa, una de las zonas donde se busca ampliar el detalle territorial sobre la calidad del aire.
La iniciativa, desarrollada a través de la Dirección General de Calidad del Aire, fue expuesta ante representantes de instituciones y organizaciones no gubernamentales en la Quinta Colorada. El objetivo es complementar la información que ya genera el Sistema de Monitoreo Atmosférico, SIMAT, mediante dispositivos capaces de instalarse en sitios con limitaciones de espacio o infraestructura.
Sensores permitirán detectar variaciones locales de contaminación atmosférica
La incorporación de estos equipos permitirá aumentar la resolución espacial del monitoreo y observar diferencias en los niveles de contaminación entre distintos puntos de Iztapalapa. También se buscará identificar zonas críticas, posibles fuentes extraordinarias de emisiones y desigualdades en la exposición a partículas PM2.5.
Aunque estos dispositivos son más pequeños y ligeros que los instrumentos empleados por el SIMAT, la dependencia aclaró que no sustituyen a las estaciones regulatorias. Su función será complementar la red existente y obtener información en áreas donde actualmente no es posible realizar mediciones con el mismo nivel de cobertura territorial.
Mediciones serán sometidas a controles y pruebas de calidad
Debido a que los monitores de bajo costo operan con tecnología distinta a la utilizada por el SIMAT, sus datos serán sometidos a pruebas de aceptación y comparación en una estación regulatoria antes de ser utilizados como referencia dentro del proyecto.
Durante el periodo de operación también se aplicarán protocolos de aseguramiento y control de calidad para mantener un nivel de certeza adecuado. Con esta información, SEDEMA podrá analizar cambios en la contaminación, diferencias entre ambientes urbanos y zonas donde podría ser necesario reforzar el monitoreo atmosférico.
Proyecto prioriza zonas con mayores riesgos ambientales urbanos
La primera etapa forma parte de la iniciativa Breathe Cities para la Ciudad de México y cuenta con apoyo técnico del Clean Air Institute. El programa impulsa el uso de datos de alta resolución, fortalecimiento institucional, participación social y políticas públicas basadas en evidencia para reducir contaminación del aire y emisiones de carbono.
El proyecto también incorpora un enfoque de justicia ambiental, al reconocer que la contaminación no impacta de la misma manera a toda la población. Los resultados podrán orientar una ampliación gradual del monitoreo regulatorio en zonas con alta densidad poblacional, comunidades vulnerables, corredores industriales y viales, escuelas, hospitales y áreas con menor cobertura histórica.
La información generada buscará contribuir a que las decisiones sobre calidad del aire prioricen aquellos sectores de la ciudad donde existen mayores niveles de exposición y riesgo ambiental.
AM.MX/CV



