CIUDAD DE MÉXICO.— En un entorno donde las tasas de interés de política monetaria se mantienen estables, la inflación está por encima del objetivo del Banco de México y un crecimiento sostenido de los pagos electrónicos, las instituciones financieras en México están redefiniendo sus prioridades de inversión para 2026 combinando modernización tecnológica, inteligencia artificial y fortalecimiento de la ciberseguridad, con un componente cada vez más relevante: educación financiera digital.
De acuerdo con el estudio Pulso 7ª edición, elaborado por Topaz, plataforma financiera para la evolución digital, el 52% de las instituciones en Latinoamérica ubica la infraestructura tecnológica de pagos como su principal foco de inversión en 2026; el 33.7% planea invertir en inteligencia artificial aplicada a pagos, consolidando una agenda de transformación estructural.
“Los resultados de esta edición revela que la inversión del sistema financiero son parte de una agenda integral con el objetivo de escalar con resiliencia, proteger la confianza y acelerar la inclusión en la región con la modernización de infraestructura de pagos, adopción de inteligencia artificial y fortalecimiento de la ciberseguridad”, afirmó Jorge Iglesias, CEO de Topaz.
1. Inteligencia artificial e infraestructura: escalar sin fricción
En México, la modernización tecnológica responde al crecimiento del uso de medios electrónicos. El último corte anual reportado por Banxico indicó que 10,622 millones de operaciones con tarjeta entre julio de 2024 y junio de 2025, un incremento de 18.4%, cifra que confirma la necesidad de arquitecturas más escalables, resilientes y con menor latencia.
Para la banca, el desafío implica actualizar sistemas heredados que limitan la innovación y elevan costos operativos. En este contexto, la inteligencia artificial se convierte en una palanca estructural. El estudio señala que su principal aplicación será la detección de fraude en tiempo real (53.9%), seguida por predicción de comportamiento de pago (42.0%) y automatización de atención al cliente mediante chatbots (39.9%).
En un contexto donde la ingeniería social se sofisticó, integrar IA con biometría y analítica avanzada permite contener riesgos, optimizar procesos y mejorar experiencia del cliente. Modernizar infraestructura e incorporar IA son parte de una misma estrategia para competir en un ecosistema de pagos cada vez más dinámico.
2. Ciberseguridad: proteger la confianza en un entorno digital creciente
La segunda prioridad regional es la ciberseguridad y prevención del fraude, con 40.7% de menciones. En México, esta decisión adquiere especial relevancia ante el aumento reciente de alertas por phishing y suplantación de identidad bancaria, mediante mensajes y llamadas que buscan obtener claves de autenticación.
Las instituciones buscan blindar transacciones y preservar la confianza del usuario en un momento en que el consumo migra aceleradamente hacia canales digitales. En paralelo al crecimiento de tarjetas, las billeteras digitales superan el 50% de adopción entre usuarios de smartphone en el país y concentran alrededor del 28% del valor del comercio electrónico, lo que amplía la superficie de exposición al riesgo.
El estudio identifica que las medidas prioritarias incluyen sistemas avanzados de prevención de fraude (47.1%) y mecanismos de autenticación biométrica (46.7%), combinados con monitoreo en tiempo real. La seguridad deja de ser un componente reactivo para consolidarse como una ventaja competitiva y un habilitador de crecimiento.
3. Educación financiera y digital: resiliencia centrada en el usuario
Más allá de la tecnología, el estudio revela un componente estratégico adicional: 38.1% de las instituciones ya invierte en educación financiera y digital. En un entorno donde el riesgo principal es conductual —impulsado por técnicas de ingeniería social—, fortalecer la alfabetización digital del usuario se vuelve tan relevante como modernizar sistemas.
En México, donde la confianza es un activo crítico para la adopción de servicios digitales, esta inversión cumple un doble propósito: mitigar el miedo al fraude y acelerar la inclusión financiera. Asimismo, 42.7% de los encuestados considera que el Embedded Finance será clave para llegar a segmentos tradicionalmente excluidos, integrando servicios financieros en plataformas comerciales y ecosistemas digitales.
La infraestructura de pagos instantáneos también es vista como un habilitador de innovación: 66.8% de las instituciones anticipa que permitirá desarrollar nuevos modelos de negocio en el corto plazo, desde financiamiento integrado hasta soluciones para pymes.
“En México observamos un sistema financiero que evoluciona con pragmatismo, moderniza su infraestructura, integra inteligencia artificial para escalar operaciones y refuerza su postura de seguridad sin perder de vista la educación del usuario. La transformación no es únicamente tecnológica; es estratégica”, señaló Jorge Iglesias.
Pulso 7ª edición confirma que la banca avanza hacia un modelo más resiliente, digital e inclusivo. El desafío es integrar la tecnología seguridad y enfoque en el cliente para sostener el crecimiento en un entorno económico exigente.
AM.MX/fm
