lunes, marzo 4, 2024

Inflación y aumento en tasa de interés no son buenas noticias para la débil economía mexicana: Dolores Padierna

CIUDAD DE MÉXICO, 14 de febrero (AlmomentoMX).-La vicecoordinadora del Grupo Parlamentario del PRD en el Senado, Dolores Padierna Luna advirtió el aumento de la tasa de interés, es una medida restrictiva, ya que implica el encarecimiento del crédito, lo que a su vez tiene efectos negativos ya que, además de incrementar el costo de la deuda del Gobierno y de las empresas, es un desincentivo para la inversión y el consumo.

La legisladora perredista recordó que hace unos días, el INEGI publicó que la inflación en enero fue de 4.7%, superior al límite superior establecido como meta por el Banco de México. La inflación subyacente, que mide el crecimiento de los precios de bienes no volátiles y no administrados por el Gobierno, aumentó 3.8% y la no subyacente 7.4%, como resultado principalmente del gasolinazo de enero, que fue de 16.3%. Hay que mencionar que el costo de la canasta básica aumentó 7.3%, con lo que en un solo mes eliminó una buena proporción del 9.7% en que se incrementó el salario mínimo.

“El Banco de México, tomando en consideración, entre otros factores, el crecimiento de 4.7% de la inflación y la devaluación de 18.3%, decidió aumentar la tasa de interés objetivo en 50 puntos base para ubicarla en 6.25%, con el objeto, según él, de ‘evitar contagios al proceso de formación de precios de la economía’. Entre diciembre de 2015 y febrero de 2017, la tasa se incrementó en más del doble, 3.25%¨”, subrayó.

La también integrante de la Comisión de Hacienda del Senado recordó que, por mandato constitucional, el principal objetivo del Banco de México es procurar mantener el poder adquisitivo de la moneda; desde que se le asignó esta tarea, ha establecido una meta de 3%, con un rango de variación de +/- 1%, es decir, su objetivo es mantener la inflación en un rango de entre 2 y 4%. Para lograr su objetivo, el Banco de México cuenta con dos recursos de política monetaria: la tasa de interés y la posibilidad de intervenir en el mercado cambiario, a las que ha recurrido durante los últimos años.

“Es muy difícil documentar con precisión la efectividad de las intervenciones del Banco de México, ya que el comportamiento de los precios no sólo se debe a las políticas monetarias restrictivas, sino que intervienen otros factores, como se demostró en enero, donde el rebase de la banda se debió, en gran medida, a la decisión del gobierno federal de aplicar un incremento desproporcionado a los combustibles. Aunque también, los precios de los bienes y servicios que no están sujetos a decisiones gubernamentales (inflación subyacente) también tuvo un importante crecimiento de 3.8%, que se puede atribuir en gran medida a la devaluación del tipo de cambio”, afirmó.

Bajo este argumento, la senadora perredista consideró “poco efectivas” las intervenciones del Banco de México, ya que ha dispuesto de alrededor de 20,000 millones de dólares de la reserva internacional y ha incrementado en cerca de 70% la tasa de interés objetivo, a pesar de lo cual el peso se ha devaluado en más de 20%.

“Existe una gran incertidumbre sobre el comportamiento futuro de la inflación. La encuesta de enero a los especialistas en economía del sector privado, que levanta el Banco de México, considera que la inflación durante 2017 será de 5.25%, mayor incluso a la de enero. También pronostican nuevos incrementos a la tasa de interés objetivo que pudiera llegar a 7%, lo que ocasionaría un crecimiento del PIB de sólo 1.5%. Por su parte ubican al tipo de cambio, al cierre del año en 21.70, es decir, prevén que la devaluación continúe”, subrayó.

Ante estas estimaciones, la legisladora perredista insistió en que las medidas del Banco de México no serán efectivas para el control de la inflación y la devaluación. Sólo afectarán el crecimiento económico.

Informó que las tasas de interés para los usuarios del crédito han mantenido incrementos en línea con la tasa objetivo del Banco de México. Así, por ejemplo, la tasa activa que en promedio cobra la banca comercial, pasó de 7.65 a 9.86% entre diciembre de 2015 y diciembre de 2016, es decir un incremento de 2.2%, similar a lo que aumentó la tasa objetivo que pasó de 3.25 a 5.52%.

Por su parte, la tasa pasiva, que es la que los bancos pagan a sus ahorradores, sólo se incrementó 1.2%, al pasar de 2.79 a 4.02%. Por ello, el margen de los bancos (tasa activa menos tasa pasiva) ha aumentado, de los que se desprende que los únicos beneficiarios del aumento de las tasas de interés han sido los bancos y los perjudicados han sido los usuarios del crédito.

“Si a la posibilidad de menores ingresos se suma el aumento del costo financiero, derivado del incremento de las tasas de interés, la situación de las finanzas públicas se advierte muy complicada. En síntesis, el anuncio de la inflación y el aumento de la tasa objetivo no son buenas noticias. El crédito se seguirá encareciendo con el consecuente impacto en la inversión y el consumo, lo que a su vez limitará el ya de por si débil crecimiento económico; las finanzas públicas sufrirán un nuevo impacto, que pudiera ocasionar mayores recortes al gasto”.

AM.MX/fm

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