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FRANCISCO RODRÍGUEZ

La intolerancia progresa y mata en gran escala. Se considera cada vez más una seria amenaza para la salud, la paz y la seguridad. Ha provocado en todo tiempo la mayoría de las desgracias, las persecuciones y las confrontaciones ideológicas violentas: el miedo y el odio se encuentran en el origen de ellos, sustentan todas las agresiones.

Miedo y odio tienen una raíz xenofóbica. La intolerancia se expresa en franca violencia contra los migrantes, prácticamente en todas las regiones. El racismo se ha agravado por la distribución desigual de la riqueza, la avalancha de la marginación y de la exclusión social. Las nuevas tecnologías de la comunicación son el valladar moderno.

‎El miedo, patrimonio casi exclusivo del pensamiento de la derecha. Sus aliados, la mentira y la sospecha, ubican al margen de la ley a cualquier ser pensante o diferente y va acompañado de la supresión de protecciones y garantías sociales, un incremento bestial de presupuestos militares, medidas de ofertismo fiscal y patrocinio descarado de grandes empresas.

En todos los países administran las antesalas del totalitarismo

Vivimos en una cultura presidida por el odio y el miedo, dos elementos manipulados que sirven a intereses concretos. Su fin es justificar y hacer posibles conductas y actuaciones políticas inadmisibles, extirpar valores consagrados por movimientos críticos de izquierda, defensores de la libertad y la universalidad.

Quieren sustituir la autenticidad y la innovación progresista por un rancio retroceso y un desvelado patriotismo que permite disfrazar los intereses reales de la minoritaria clase pudiente, un cinco por ciento de la humanidad, poseedora de las tres cuartas partes de la renta mundial.

En un escenario mundial ‎entreverado, esto ya no puede ser. El presente no garantiza una gota de futuro. La derecha del odio y del miedo existe, pero su pensamiento, catastrófico y vacío, no es más que un contrapensamiento. Sus ideólogos son los que promueven y vaticinan su propio fracaso. En todos los países administran las antesalas del totalitarismo.

La información basada en la propaganda genera incertidumbre

‎Una de las organizaciones mundiales de resistencia a la opresión, Artículo 19, compartió hace unos días un comunicado donde registra que el gobierno mexicano ha gastado más de 3 mil 245 millones de pesos en publicidad oficial. Esto es la tercera parte de lo que gastó el sexenio de Peña Nieto durante su primer año.

Persisten los vicios y las malas prácticas, señala el comunicado de la organización defensora de la libertad de expresión. Apunta como grave que, en medio de la pandemia de coronavirus que está rematando económicamente a la población, se mantengan esas costumbres, pues la información basada en la propaganda sólo genera mayor incertidumbre a la población.

El pequeño rey de aquí anuncia al mismo tiempo, en plena celebración de la libertad de prensa que está empeñado, buscando cobrar un Impuesto ilegal a la crítica. Otorgar, previo cobro, una licencia oficial a quienes lo atacan. Nada menos que el despropósito, el mundo al revés. Todo por miedo y por odio. Se toman juntos.

Cobros a los críticos… el pánico cunde en el grupito gobernante

Poseído por el miedo, el “caudillo” dice: “Ahora que se vayan preparando, porque atacarme es una empresa lucrativa. Deberían cooperar con algo. Que sigan atacando, pero que de lo que les pagan, porque es prensa vendida o alquilada, que ayuden en algo”. El esparadrapo con el que amenazan siempre los débiles en el poder.

En redes sociales las críticas se multiplican ante sus nuevos comentarios sobre el cobro a la prensa. Varios usuarios señalan que su propuesta es un ataque a la libertad de expresión, sólo por no aplaudir sus acciones. Legisladores de Morena, como Fernández Noroña ya preparan iniciativas para prohibir a todos que critiquen a los diputados. ¡Hágame usted el refabrón cavor! ‎Cunde el pánico en el grupito gobernante.

Fuerzas gubernamentales llegaban a las regiones sólo a regarla

‎Los viejos narcos, los de palabra, pagaron facturas de ley en la cárcel, algunos se murieron de muerte normal o “laboral”… y los sustitutos llegaron a inundar el país con ansias revanchistas de fábula, con sed de poder y sangre, sin reglas qué obedecer, protegidos por las caravanas de las fuerzas armadas del Estado.

El rostro del país cambió. Pasamos en pocos años de cantar con júbilo, muchas veces al lado de narcos en la misma fiesta, nada era tan demencial. Oíamos Camelia la texana con los acordes de Los Tigres del Norte, y hasta nos regocijábamos con las canciones que retrataban una clase política vencida por la sarracina.

El presidente en turno, capo mayor, llegó a ser sustituido por las bandas de narcotraficantes que se rehusaban a compartir dividendos… y las fuerzas del gobierno, en vez de luchar contra el crimen organizado, llegaban a las regiones a regarla, a desorganizar el crimen, como muchas veces fueron ridiculizados por los malosos. La seguridad se volvió inmanejable. La reprobación, unánime.

Parafernalia de claves íntimas, santos y señas jamás revelados

Cuando el poder fue ejercido por profesionales, lo hicieron sin miedo. Hoy, es el principal enemigo de la clase gobernante, si se le quiere llamar de alguna forma. Todos quieren los beneficios, los privilegios del cetro, pero pocos sudan la camisa para que el poder exista. Todos tienen miedo a perder la chamba. Todos han sido atrapados por el miedo.

Nadie quiso descubrir los secretos que los hombres – leyenda, los estrategas y los titanes de la tortura y de la oreja se llevaron a la tumba. Libros negros, “biblias” de conversaciones telefónicas privadas, asesinatos políticos, crímenes pasionales, llaves de cajones secretos, casas de seguridad en diversos puntos del país, donde…

… se recluía, lo mismo a lidercillos de la industria artesanal del nixtamal, que a asaltantes bancarios o rufiancillos de siete suelas.‎ Toda una parafernalia de claves íntimas, santos y señas que jamás debían ser conocidas por su única víctima: el pueblo. Pero había también confidencias de cantinas y restaurantes cubiertas por aplicados líderes sindicales, después representantes populares o gobernadores.

Y claro, maletas de dinero sucio que sirvieron como la grasita del sistema para transitar mares procelosos, tormentas y sociedades agitadas por demandas justas, pero antipatrióticas, inconvenientes para el discurso oficial en turno.

Fracasó el Estado ante los delincuentes; sus métodos, primitivos

Oposiciones ilustradas y dirigentes carismáticos que arrumbaron con sus huesos dolientes las catedrales de la interrogación y de la tortura, llamadas “discotecas”, metros y túneles, que funcionaron mejor que la Santa Inquisición. Hasta un burro podía declarar, bajo protesta de decir verdad, que en realidad era un elefante.

El mito de un Estado sólido blindado contra enemigos que él mismo creó fue derrumbado por la modernización de las pandillas y sus dirigentes, verdaderos empresarios de clase mundial, que en un rato absorbieron los mercados ultramarinos de la droga. Los métodos primitivos de un estado indefenso fracasaron.

¿Hay forma de escapar de este desastre? Sólo con limpieza

Hoy estamos en manos de la delincuencia complicitada y protegida, en el puño de sujetos menores ateridos por el miedo y el odio, porque a falta de soluciones, todos a una.‎ No hay manera de escapar de este desastre. Sólo la verdad y la limpieza.

Ésa que no aparece por ninguna parte. Las cumbres y las visitas de Estado se han reducido a ponerse de acuerdo sobre para quién es la parte del león de los beneficios inmundos. Porque el miedo y el odio se toman juntos.
¿No cree usted?

Índice Flamígero: No sólo porque ambos comparten su afición al beisbol, también por la zalamería que el sinaloense Quirino Ordaz Coppel desborda ante el Presidente de la República –cualquiera que éste sea– el gobernador sinaloense se encuentra entre los más cercanos a AMLO. Ayer, por ejemplo, en la “mañanera” celebrada en Cualiacán –remember el cualiacanazo– fue pródigo en elogios al “caudillo”: Destacó que ha bajado de manera importante la incidencia delictiva en el estado y enfatizó que los resultados son producto de la coordinación entre la federación y el estado en la mesa de seguridad. Indicó que otro factor que ha incidido en la baja de delitos es la inversión de recursos estatales, que se suman a los aportados por el Gobierno de México; “no solo vamos y estiramos la mano a ver que nos da el gobierno federal, hay que invertir lana”, aseguro el mandatario estatal. Esto, justo cuando ha subido la temperatura de la disputa de funcionarios de la 4T con, cuando menos, nueve mandatarios estatales.

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