Ciudad de México.- La Secretaría de Cultura federal y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), mediante la Coordinación Nacional de Teatro y la compañía La Gorgona Teatro, traen al escenario “La extraordinaria historia del niño que se comió la servilleta de su sándwich”. Esta pieza, escrita por Ricardo Rodríguez y bajo la dirección de Abraham Solomón, invita a los espectadores a reflexionar sobre la importancia de confrontar las inseguridades propias en un entorno escolar que a menudo resulta desafiante.
Rodrigo enfrenta sus miedos escolares a través de un acto desafiante e impensable
La trama nos presenta a Rodrigo, un pequeño que acaba de integrarse a una escuela primaria donde parece dominar la jerarquía del más fuerte. En su desesperación por no regresar a ese ambiente hostil, el protagonista realiza una acción desesperada que da nombre a la obra. Este suceso detona una serie de consecuencias que obligan al personaje a entender que la evasión no es la solución definitiva. Por el contrario, descubre que la verdadera libertad reside en enfrentar sus mayores temores, logrando superar obstáculos que en un principio le parecían imposibles de vencer.
El proyecto surge de una inquietud universal sobre el manejo de las emociones negativas durante la infancia. Según los creadores de la pieza, “esta puesta en escena nace de una pregunta que todos, en algún momento, nos hemos hecho: ¿qué hacemos con nuestros miedos? A través de la historia de Rodrigo, la obra invita a niñas, niños y familias a mirar de frente aquello que a veces nos detiene y a liberar nuestros sueños”. Con la actuación de José Uriel García Solís y música en vivo de Paulina García, la obra construye un puente de empatía con el público joven.
Lenguaje escénico innovador permite que las infancias activen su imaginación durante la función
La puesta en escena destaca por su minimalismo estratégico, donde elementos sencillos como una banca y un piso móvil son suficientes para recrear diversos mundos. Los realizadores buscan que el teatro sea un refugio donde la honestidad prevalezca sobre el espectáculo vacío. Al respecto, “con un lenguaje escénico directo que busca activar la imaginación de las infancias, y en el que una banca y un piso móvil nos trasladan por múltiples escenarios posibles, la sala del teatro se convierte en un espacio para jugar, sentir y recordar. Esta obra es un encuentro honesto y cálido que nos abraza y nos recuerda que hablar de lo que sentimos también es una forma de ser valientes”.
El equipo creativo detrás de esta producción cuenta con la iluminación de Edgar Mora, vestuario de Julio Chávez y composición musical de Aldo Obregón. La obra, que forma parte del programa México en Escena – Grupos Artísticos, tendrá funciones en la Sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque. La temporada concluirá el 31 de mayo, con presentaciones los sábados y domingos a las 13:00 horas. Con un costo accesible de $150 para adultos y $80 para infancias, las entradas pueden adquirirse en este enlace oficial.
AM.MX/CV
