CIUDAD DE MÉXICO.- El Mundial de Futbol 2026, que se celebrará de manera conjunta en México, Estados Unidos y Canadá a partir del 11 de junio, no solo será el evento deportivo más grande en la historia de la FIFA, sino también un detonante de empleo en sectores clave de la economía mexicana, principalmente en turismo, hospitalidad, seguridad, alimentos, transporte y servicios, coinciden especialistas.
Aunque el impacto laboral será relevante, analistas advierten que la mayoría de los puestos serán temporales y estarán concentrados en el sector servicios, con una alta participación de empleos informales.
De acuerdo con Gabriela Siller, directora de análisis económico en Banco Base, la justa mundialista generará un ambiente de optimismo económico que puede incentivar el consumo y la actividad empresarial durante los 39 días que durará el torneo, en el que se disputarán 104 partidos entre 48 selecciones.
Este efecto anímico, señalan expertos, suele traducirse en mayor gasto de los consumidores, menor cautela de las empresas y un aumento en la contratación de personal para atender la demanda extraordinaria que generan los eventos masivos.
El turismo y la hotelería serán los sectores con mayor demanda de trabajadores durante el Mundial 2026. Hoteles, agencias de viaje, centros de entretenimiento, guías turísticos y servicios de atención al cliente requerirán personal adicional para atender a miles de visitantes nacionales y extranjeros.
Según datos del Inegi, el turismo aportó 8.7% del PIB nacional en 2024 y generó 2.9 millones de empleos, equivalentes al 7.4% del total del empleo en México, lo que lo convierte en uno de los principales motores económicos del país.
Especialistas destacan que, aunque muchos de los empleos serán temporales, permitirán desarrollar habilidades que pueden ser aprovechadas posteriormente, como atención al cliente, manejo de crisis, logística y organización de eventos.
El manejo de idiomas, especialmente el inglés, será una de las habilidades más demandadas durante el Mundial 2026. Servicios de traducción, interpretación, atención al cliente bilingüe y asistencia a turistas tendrán un papel fundamental.
Quienes dominen un segundo idioma contarán con mayores oportunidades laborales y mejores ingresos, tanto en el sector turístico como en áreas de logística, transporte y servicios especializados.
Otro sector con fuerte crecimiento será el de seguridad y protección civil, debido a la necesidad de garantizar la integridad de los asistentes, selecciones y organizadores. Se prevé un aumento en la contratación de personal de vigilancia, control de accesos, seguridad privada y atención a emergencias.
La logística y el transporte también tendrán un repunte importante. Aeropuertos, autobuses, taxis, plataformas de transporte por aplicación y servicios de movilidad urbana serán esenciales para trasladar a aficionados entre estadios, hoteles y eventos alternos.
El sector de alimentos y bebidas vivirá un impulso significativo. Restaurantes, cocinas, distribuidores y productores aumentarán su actividad para atender la demanda turística. Autoridades y cámaras empresariales impulsarán proyectos para promover la gastronomía mexicana como atractivo cultural del Mundial.
Asimismo, el marketing y la publicidad requerirán talento para desarrollar campañas, activaciones de marca y experiencias relacionadas con el futbol, aprovechando la visibilidad global del evento.
Aunque el Mundial 2026 no resolverá los retos estructurales del mercado laboral, especialistas coinciden en que sí dejará un impacto positivo en la economía y en la capacitación de miles de trabajadores, especialmente en sectores estratégicos vinculados al turismo y los servicios.
AM.MX/fm
