fbpx
La enfermedad daña hígado, riñones y el cerebro. Tener obesidad o diabetes son factores de riesgo
La enfermedad daña hígado, riñones y el cerebro. Tener obesidad o diabetes son factores de riesgo

MEXICALI, B. C. 4 de septiembre (Al Momento Noticias).- Sin un estricto control médico la hipertensión arterial y el embarazo se convierten en una combinación mortal para el binomio madre-hijo, sobre todo después de la semana 20 de gestación, informó el doctor Isidro Haro Estrada, gineco-obstetra y coordinador de gestión médica de la Delegación Regional Baja California del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Estos factores, comentó favorecen que se presente la preeclampsia-eclampsia, la cual daña  el hígado, los riñones y el cerebro, afecta la coagulación; produce envejecimiento prematuro de la placenta y disminución de líquido amniótico, que puede interrumpir la gestación.

Destacó que el control prenatal ayuda a detectar oportunamente la enfermedad, que  causa retraso en el crecimiento del bebé, el diagnóstico se corrobora con un estudio de amniocentesis para valorar la madurez pulmonar  del pequeño y así brindarles atención multidisciplinaria a fin de prolongar la gestación al menos hasta la semana 34.

El doctor Haro Estrada precisó, que antes de la semana 28 de embarazo, las probabilidades de que sobreviva un bebé son prácticamente nulas, aún cuando se le den medicamentos inductores de madurez pulmonar.

Señaló que cuando se diagnóstica hipertensión, cada semana se hace una “prueba de condición fetal sin estrés” para conocer el estado de salud del bebé. Por ejemplo, vía ultrasonido se vigila la madurez placentaria y la cantidad de líquido amniótico y si llega a detectar algún indicador de sufrimiento fetal, como variaciones de la frecuencia cardíaca se puede decidir en qué momento interrumpir el embarazo.

El especialista mencionó que los factores de riesgo para desarrollar hipertensión, que presentan entre 15 y 20 por ciento de las mujeres que se embarazan, son tener obesidad, diabetes y más de dos gestaciones -aunque desde la primera puede ocurrir- embarazo antes de los 20  o después de los 35 años, así como tener familiares que la hayan padecido.

Explicó el galeno que tanto en la mujer que ya padece hipertensión como en la que la adquiere durante el embarazo se puede desencadenar la preeclampsia-eclampsia. En el primer caso,  se presentan más rápido las complicaciones porque ha tenido la enfermedad por más tiempo y se quedará con hipertensión toda su vida.

La mujer que se volvió hipertensa durante el embarazo y se le complicó con preeclampsia-eclampsia tiene entre diez y quince por ciento de riesgo de quedar  hipertensa después del parto y con daño renal permanente.  Si se afectan otros órganos y sistemas, se presentan cuadros más agudos; por ejemplo si fue el sistema nervioso central, habrá crisis convulsivas y si se altera el hígado,  padecerá dolor hepático y hematoma que puede romperse y sangrar.

Haro Estrada destacó que a pesar de que una embarazada con hipertensión se mantenga bien vigilada y controlada, en cualquier caso existe el riesgo de una preeclampsia-eclampsia porque se trata de una complicación impredecible, sin embargo, la detección oportuna permite dar la atención adecuada para disminuir el riesgo de muerte del binomio.

A las mujeres que ya son hipertensas y quieren embarazarse les recomienda tener un buen control dietético, peso corporal adecuado, consumir poca sal y tomar muchos líquidos; así como practicarse los exámenes médicos que permitan detectar alguna alteración para corregirla.

Para las que no son hipertensas y piensan embarazarse, recomendó que tengan una revisión médica completa, porque quizá haya factores que las ubiquen en un rango de predisposición a la enfermedad.

Las embarazadas, aunque no tengan factores de riesgo, deben bajar el consumo de sal, ingerir muchos líquidos y evitar alimentos “chatarra”, concluyó.

AM.MX/fm

Comentarios

comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *