jueves, julio 18, 2024

Hay medio millón de menonitas en el mundo

Adrián García Aguirre / Cdmx

*Qué y quienes son los seguidores de Menno Simonsz.
*Se caracterizan por su pacifismo, cuyo origen se remonta al siglo XVI.
*Aparecieron dentro de los nuevos movimientos religiosos.
*Se desarrollaron tras la Reforma protestante de Martín Lutero.

El movimiento fundado por un sacerdote de origen holandés en 1536, mostró pronto importantes diferencias doctrinales con otros grupos protestantes, y su nombre proviene de Menno Simonsz, quien rompió con la Iglesia católica.
Se unió a los anabaptistas pacifistas en ese año, y a pesar de que sus seguidores empezaron pronto a ser perseguidos, este clérigo logró fundar comunidades en varios países europeos.
Los menonitas debieron abandonar Prusia tras ser aprobadas leyes en contra de sus costumbres. Catalina la Grande, emperatriz de Rusia, los acogió en su país, pero unos años más tarde de nuevo se promulgó una legislación que limitaba sus actividades.
Muchos menonitas se trasladaron al continente americano, primero a Canadá y Estados Unidos y después a México, y en la actualidad, hay comunidades menonitas en 87 países. Sus visiones religiosas son variadas, pero todas coinciden en el pacifismo y el seguimiento de Jesucristo.
Igualmente, se caracterizan por su rechazo a la modernidad, aunque existen varios grados de permisibilidad ante los avances tecnológicos, y se recuerda que el 31 de octubre de 1517, Martín Lutero clavó en la puerta de la iglesia de Wittenberg un documento con cien tesis para reformar el catolicismo, acto con el que se puso en marcha la denominada Reforma protestante.
A partir de ese momento, surgieron numerosos movimientos religiosos que apoyaban las tesis de Lutero. Entre estas agrupaciones se encontraba la liderada por Ulrich Zwingli o Ulrico Zwinglio, predicador suizo que desarrolló su propia interpretación de la reforma.
Sus ideas fueron rechazadas por otros religiosos suizos, sobre todo a partir de la intención de Zwinglio de reformar la iglesia de Zúrich, Suiza, en 1523. Estos estudiosos rechazaron el concepto de Iglesia del Estado y afirmaron que los cristianos solo podían serlo en cuanto decidieran libremente seguir a Jesucristo.
Esto último conllevaba el rechazo al bautismo de los niños, ya que estos no tenían la opción de elegir libremente. Como muestra de su posición, comenzaron a bautizar a adultos. Por ese motivo, recibieron el nombre de anabaptistas (rebautizadores), aunque ellos se denominaban Hermanos Suizos.
La rápida expansión de los anabaptistas por el Sacro Imperio Romano Germánico llevó a que los protestantes se aliaran con los católicos para acabar con ellos. El 23 de abril de 1529, una ley imperial ordenaba matar a cualquier seguidor de ese movimiento.
Esta ley provocó una rebelión por parte de un grupo de anabaptistas en la ciudad alemana de Münster, levantamiento o rebelión que provocó la multiplicación de los asesinatos de los miembros de los Hermanos Suizos, a pesar de que la mayoría de ellos rechazaba totalmente la violencia.
Un antiguo sacerdote católico, Menno Simonsz (1496-1561), fue uno de los que criticó las acciones violentas de los anabaptistas de Münster. En sus escritos, afirmó que solo el seguimiento de la Biblia podía evitar que esos errores se cometieran de nuevo. Además, rechazó la autoridad de la jerarquía católica y, en 1536, se unió a los anabaptistas pacifistas.
A pesar de que la persecución continuaba, Menno tuvo un gran éxito en fundar comunidades en varios países, especialmente en Holanda, Polonia y Alemania.
Estas comunidades se consolidaron y empezaron a ser llamadas menonitas, aunque como un insulto. La persecución contra ellas provocó que muchos grupos debieran huir y establecerse en Europa oriental y en la entonces colonia británica de Pensilvania.
Prusia, uno de los lugares en los que se habían establecido los menonitas, promulgó en 1786 una serie de leyes que afectaban a esta comunidad. Dos años más tarde, la emperatriz de Rusia, Catalina la Grande, acudió en su ayuda y les permitió emigrar a su país.
La emperatriz liberó a los menonitas del servicio militar y les concedió autonomía en las escuelas. En 1870, estas facilidades fueron abolidas y los menonitas iniciaron un nuevo éxodo.
Casi un tercio de los menonitas que residían en Rusia emprendieron negociaciones para trasladarse a Canadá, en esos momentos territorio británico.
Después de un tiempo de estancia en Canadá, una ley sobre la educación obligó a una nueva migración. En este caso, la nueva legislación obligaba a que utilizaran el inglés en las escuelas y abandonaran su alemán tradicional.
Ya en 1877, un grupo de menonitas fundó una colonia agrícola en Argentina, aunque pronto se fusionaron con otras iglesias luteranas.
En Estados Unidos, lugar al que muchos llegaron procedentes de Canadá, los menonitas establecieron varias comunidades. El estallido de la Primera Guerra Mundial supuso un conflicto con el gobierno estadounidense, ya que los menonitas se negaron a alistarse en el ejército debido a su pacifismo.

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