fbpx Investigación en Chichén Itzá genera dudas sobre cultura maya

investigCIUDAD DE MÉXICO, 13 agosto (Al Momento Noticias).- Debajo del edificio más emblemático de las ruinas mayas de Chichén Itzá, la pirámide de Kukulkan, se halla una cavidad con agua, un descubrimiento que ofrece a los expertos nuevas pistas sobre el valor simbólico de estas ruinas

Un equipo de científicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) dio a conocer el hallazgo, logrado gracias a la información del subsuelo que ofreció una nueva tecnología desarrollada por los universitarios que utilizó 96 electrodos colocados en el perímetro de la pirámide para escanear el subsuelo.

Así vieron que había un cuerpo de agua de unos 25 metros por 30 y a una profundidad de 20 metros debajo de la pirámide, todo un “impacto”, dijo René Chávez, investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM.

El descubrimiento genera nuevas interrogantes sobre su edificación por parte de los mayas.

El investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM, René Chávez, explicó que el camino para llegar a ese hallazgo fue largo pues fue necesario retomar diversos conocimientos y prácticas efectuadas anteriormente en ese sitio arqueológico.

Indicó que utilizaron métodos geofísicos para determinar las irregularidades del interior de la pirámide, por lo que probaron los  métodos  que emplearían en la pirámide El Osario.

La pirámide se levanta de forma equidistante entre cuatro cenotes, uno al norte, otro al sur, otro al este y el cuarto al oeste, afirmó el arqueólogo Guillermo De Anda, experto en arqueología submarina. El hallado ahora sería el quinto, el “axis mundi” o eje del mundo, el punto donde crecía la ceiba sagrada cuyas raíces llegaban al inframundo y sus ramas a los cuatro puntos cardinales.

Indicó que en ese lugar ya se conocía una oquedad en el interior de la construcción, así como una escalinata que conducía a ese hoyo, por lo que los métodos utilizados fueron probados primero en esa estructura.

Posteriormente se diseñaron unos electrodos específicamente para no dañar la Pirámide de Kukulcán, con los que se obtuvieron parámetros que en los resultados se mostraban como colores, en donde el rojo representaba cavidades y el azul, agua, entre otros aspectos.

De esta manera se tuvo conocimiento del cuerpo de agua que se ubica de bajo de una parte de la pirámide El Castillo.

Señaló que ahora el trabajo corresponde a los arqueólogos los cuales deberán responder las preguntas que este hallazgo deja abiertas, como si los mayas tenían conocimiento de ese cuerpo de agua antes de edificar la pirámide o no, lo que contribuirá en profundizar en el conocimiento de esa cultura.

AMN.MX/ymg

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