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CHILPANCINGO, GRO, 18 de noviembre (Al Momento Noticias).- En poco más de un año de búsqueda, 106 cuerpos fueron hallados en unas 60 fosas clandestinas en Guerrero, de estos solo 11 han sido identificados y en ocho casos las familias recuperaron a su ser querido.

Estos hallazgos fueron hechos por “Los Otros Desaparecidos”, una asociación civil conformada por casi 500 familias que buscan aunque sean un diente, la ropa rasgada manchada de sangre, cualquier parte humana o alguna pertenencia que los lleve a encontrar a sus seres queridos.

fosa_guerrero_interiorSu origen se debe a Mayra Vergara, quien junto a su hermana, alzó la voz para buscar a Tomás, su hermano ausente desde el 5 de julio de 2012.  Acusó: “acaso solo hay justicia para desapariciones masivas”.

“Los Otros Desaparecidos”, nombrados así por Mayra en 2014, es un grupo de familias que buscan a sus seres desaparecidos entre 2010 y 2015.

“Porque cada pedazo, por mínimo que sea, cada hueso, por horrible que parezca, puede ser de mi hermano, de alguien más. Hemos vivido en el cerro durante este tiempo, encontrando 106 cuerpos en fosas. Nos han querido suspender las búsquedas, pero seguiremos hasta encontrarlos”, advirtió Mayra.

Originarios de Huitzuco, el municipio que vio nacer al ex gobernador Rubén Figueroa Alcocer –acusado de mandar matar a campesinos en el vado de Aguas Blancas, Coyuca de Benítez–, los Vergara desafiaron su propio destino, que significaba callar y buscar en silencio, con la frialdad de las instituciones.

Para ellos, junto a otras 400 familias, el caso de los 43 normalistas es tan importante como la vida de un taxista, una ama de casa o un intendente.

En un año, “Los Otros Desaparecidos” ha logrado hablar con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), ante la cual acusan que Iguala “es un cementerio clandestino”.

Tomás fue secuestrado en 2012, la familia Vergara no supo nada de él tras no poder pagar su rescate.

A “Los Otros Desaparecidos”, además de su vida, les ha costado peleas múltiples con peritos de la PGR, del Ministerio Público, la insensibilidad e ineficacia gubernamental. Enfocaron sus búsquedas en la zona poniente de Iguala, donde los peritos descartaron que se encontraban los 43 normalistas.

Mario Vergara, hermano de Mayra y de Tomás, denunció que la PGR nunca ha sido seria, mucho menos la Policía Federal ni la fiscalía local. Desde el 16 de noviembre de 2014, cuando subió por primera vez a Cerro Viejo, punto conocido como Las Parotas, vio el trabajo sin protocolos ni ruta que han hecho los peritos para encontrar cadáveres.

En varias ocasiones, los ministerios públicos y los forenses de la PGR les han dicho más de una vez que suspenderán las búsquedas, “porque allá arriba no hay nada”. Sin embargo, ya sea vía anónima o por redes sociales, les han llegado ubicaciones de más fosas clandestinas.

Según la Unidad de Búsqueda de Víctimas de Desaparición de la PGR, los restos hallados corresponden a 104 cuerpos –además hay dos hallados recientemente, aunque no exhumados–; de esos, 73 han sido reconocidos por sexo: 59 son hombres y 14 mujeres, cuyas edades oscilan entre los 15 y los 60 años, asesinados entre 2010 y 2015.

Miguel Ángel Jiménez Blanco, de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), fue quien inició, junto con otros compañeros, con la labor de buscar en cerros a los 43 normalistas y terminó apoyando al grupo “Los Otros Desaparecidos”.

Jiménez Blanco fue asesinado el pasado 8 de agosto. Al igual que él, hay familias dentro de la lista de los que buscan a un desaparecido que han recibido amenazas de muerte; incluso, Mario Vergara ha recibido llamadas telefónicas donde le dicen groserías, él solo cuelga.

“Los Otros Desaparecidos” suspendieron las búsquedas en junio pasado por el clima y las retomaron el 8 de noviembre; han hecho más de 100 excavaciones con la presencia de 50 personas y han regalado más de 200 playeras con la misma leyenda: “¡Hasta encontrarlos!”

Foto: El Universal
Foto: El Universal

El personal de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) está de planta en la iglesia de San Gerardo Mayela, en el municipio de Iguala, con una estación móvil de enfermería y han apoyado con ayuda sicológica a los familiares de desaparecidos, pero todo es insuficiente.

Cada martes, cuando se reúnen en el templo, dan 160 pesos a personas que llegan a Iguala de otros municipios y 100 a los locales, como apoyo de pasajes. Las familias regularmente  van en grupos, nadie va solo pese a que el apoyo es para un integrante, lo que les incrementa costos.

Para que el CEAV les otorgue becas a los hijos de desaparecidos, es necesario presentar una carta de ausencia, la cual se otorga si pagan unos 30 mil pesos edicto en algún diario, algo para ellos imposible.

A la fecha “Los Otros Desaparecidos” no buscan justicia, solo completar en el muro que tienen en la iglesia la identidad de cada desaparecido, en el que están las fotos de sus parientes, los que ya fueron encontrados son marcados con una mariposa. En medio de las fotos: “Te buscaré hasta encontrarte”.

AMN.MX/dsc/bhr

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