Ciudad de México.-Estamos ante una nueva generación consciente que cuestiona y analiza el consumo tanto de alcohol como de sustancias nocivas como las drogas. En un reporte compartido por el medio INDIGO, se destaca un cambio significativo en las tendencias de consumo, señalando que la Generación Z consume un 20% menos de estos productos en comparación con grupos generacionales anteriores, priorizando así sus hábitos de salud y bienestar.
La Generación Z transforma la convivencia social a través del bienestar físico
De acuerdo a lo compartido por especialistas y testimonios, la Generación Z “se cuida más y está transformando no sólo sus hábitos, sino también la cultura de la convivencia”. Este cambio de paradigma no es casualidad; responde a una mayor exposición a información sobre salud y a una búsqueda de estilos de vida activos.
Un ejemplo claro es el de Fernanda, una joven de 17 años entrevistada por INDIGO, quien tras recibir educación escolar sobre los efectos de diversas sustancias, asegura no sentir curiosidad por consumirlas. En su lugar, ha optado por un enfoque de bienestar integral practicando disciplinas como la danza aérea, demostrando que el interés de los jóvenes hoy se centra en el rendimiento y la salud corporal.
Impacto económico global y el auge del movimiento Sober Curious
Esta tendencia no solo es social, sino que ha golpeado con fuerza las finanzas de la industria global del alcohol, la cual ha perdido cerca de 830 mil millones de dólares en valor de mercado. Gigantes como Diageo y Jack Daniel’s han sentido el impacto, obligándolos a girar su estrategia hacia bebidas con bajo contenido alcohólico o mocktails.
Este fenómeno se ve impulsado por el movimiento “sober curious”, una corriente viral en redes sociales donde influencers invitan a reflexionar sobre la inercia social de beber. Bajo este esquema, el “mindful drinking” gana terreno, impulsando a los jóvenes a cuestionar el porqué de su consumo antes de ingerir cualquier sustancia, priorizando siempre la salud mental y física.
Nuevas alternativas de ocio que sustituyen a los bares tradicionales
Para la actual generación, el bienestar es una identidad. Esto ha dado lugar a espacios de socialización donde el alcohol no es el protagonista:
- Cultura del Fitness y Run Clubs: Los clubes de correr y el senderismo son los nuevos “antros”. Los jóvenes prefieren una mañana de ejercicio y café que una noche de “calorías vacías” y resaca.
- Socialización Digital y Creativa: El gaming, los torneos de e-sports y los talleres de cerámica permiten conectar de forma auténtica, entrando en un “estado de flow” sin necesidad de sustancias como lubricante social.
- Mixología Ética: Las cafeterías de especialidad y bares de mocktails utilizan adaptógenos como el hongo Reishi o Ashwagandha para ofrecer experiencias estéticas y relajantes.
- Clubes de Lectura y Cine: Eventos como los Silent Book Clubs permiten compartir el espacio en parques o cafés de manera tranquila y profunda.
El deporte en México alcanza cifras históricas de participación juvenil
Los resultados del Módulo de Práctica Deportiva y Ejercicio Físico (MOPRADEF) 2025 del INEGI confirman esta tendencia hacia una vida más activa. Según el reporte, “se registró el segundo valor más alto de la serie histórica desde 2013” en cuanto a actividad física en el país.
El estudio destaca que el 41.7% de la población de 12 años y más se mantiene activa físicamente en su tiempo libre. La cifra es aún más contundente en el sector joven: la prevalencia de actividad física entre personas de 12 a 19 años alcanzó el 52.7%, la más alta de todos los grupos de edad. Incluso en el fútbol amateur, el tradicional “tercer tiempo” de cervezas está siendo sustituido por hidratación funcional y convivencia en torno a la comida sana.
Evolución en las métricas de salud y reducción de brechas de género
La actualización metodológica del INEGI para 2025 permitió, por primera vez, obtener un panorama nacional que incluye a menores desde los 12 años. Los datos arrojan que, aunque persiste una diferencia en la actividad física entre hombres y mujeres, en 2025 “se registró la menor diferencia de la serie, con 8.4 puntos porcentuales”.
Esta nueva forma de medir no solo contempla el ejercicio en el tiempo libre, sino también la actividad física realizada en el trabajo, el estudio y el hogar. Estos datos son fundamentales para la creación de políticas públicas que respalden a una juventud que, a diferencia de generaciones anteriores, encuentra en el deporte y la consciencia plena su principal fuente de gratificación.
AM.MX/CV
