Ciudad de México.- El Centro Histórico de la Ciudad de México despidió la 47° Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería (FILPM) tras diez jornadas de intensa actividad cultural. Del 20 de febrero al 1 de marzo de 2026, el recinto universitario se consolidó como el epicentro del pensamiento crítico, logrando convocar a miles de lectores y fortalecer el vínculo entre autores, editoriales y las nuevas generaciones de visitantes.

Un balance positivo que destaca el crecimiento de los públicos jóvenes
Durante la ceremonia de cierre, las autoridades universitarias resaltaron que la feria ha evolucionado de ser un evento académico a una fiesta ciudadana de gran escala. El Mtro. Víctor Manuel Rivera Romay puntualizó que la FIL Palacio de Minería “nació como un esfuerzo por acercar a los estudiantes de la comunidad universitaria a la lectura, pero hoy la invitación se extiende a la comunidad en general”. Con una afluencia que superó los 70 mil asistentes, la programación de 1,200 actividades logró que el 40% del público total participara activamente en mesas y conferencias, demostrando la vigencia del libro físico.
Este éxito operativo es el resultado de una planeación minuciosa que involucró a la Facultad de Ingeniería de la UNAM y a un sólido equipo de becarios y administrativos. Rivera Romay fue enfático al señalar que “la feria no es únicamente el resultado de diez días de programación, sino el fruto de un trabajo que se construye a lo largo del año”. Gracias a este esfuerzo, se integraron ciclos novedosos como el de Literatura en Lenguas Indígenas y Narrativa Gráfica, permitiendo que la oferta editorial fuera inclusiva y representativa de la diversidad cultural que define al México contemporáneo.

Innovación digital y el papel de Sonora como estado invitado de honor
La tecnología marcó un precedente en esta edición con la implementación de red WiFi y una aplicación que permitió a 43 mil personas consultar el programa en tiempo real. En el ámbito de la industria, la FILPM sirvió como plataforma para 42 nuevos proyectos editoriales, muchos de ellos independientes, que convivieron con 550 sellos de prestigio. Por su parte, el Estado de Sonora tuvo una presencia magistral con 87 actividades y un pabellón que atrajo al 30% de la asistencia total, exhibiendo la riqueza literaria de sus pueblos originarios y consolidando la venta de mil ejemplares durante el evento.
La directora general del Instituto Sonorense de Cultura, Beatriz Aldaco Encinas, destacó la relevancia de estos intercambios regionales al afirmar que “el libro continúa siendo un puente entre territorios”. Esta visión se complementó con una fuerte apuesta por la formación de lectores, realizando 70 talleres enfocados en infancias y juventudes para asegurar el relevo generacional en las letras. Al cierre de la jornada, se anunció que la próxima cita literaria en este histórico recinto se llevará a cabo del 26 de febrero al 7 de marzo de 2027, manteniendo encendida la llama de la curiosidad intelectual.

AM.MX/CV
