fbpx
l
Sus restos fueron sepultados la víspera

José Cruz Delgado/ Corresponsal en Michoacán

MORELIA, 29 de abril (Al Momento Noticias).- En lo que parece ser un nuevo caso de bullying, falleció el niño Miguel Ángel, de 11 años de edad, quien según testigos, fue agredido por sus compañeras y otro niño dentro de la Escuela Primaria Felipe Tzitzun, ubicada en Opopeo, municipio de Salvador Escalante, en Michoacán.

Según versiones de algunos niños, “le andaban pegando las chiquillas, lo aventaron a la pared, lo andaban apachurrando, se desmayó y un chiquillo grandote que le dicen ‘Gemelo’ lo levantó del pescuezo. Saltaban sobre él, le estaban dando de patadones, así como bullying”, señalaron.

La agresión se suscitó el miércoles pasado al interior del plantel, en momentos en que se efectuaba una junta de padres de familia, a la que asistía la madre del niño, Sonia Tamatz, a quien le avisaron que su hijo estaba desmayado. Cuando salió a buscarlo, el director de la escuela y su secretaria estaban intentando reanimarlo con un algodón empapado en alcohol.

Cuando recobró el conocimiento lo llevaron a un médico de familia que les recomendó el traslado a un hospital en la localidad de Pátzcuaro. A los tres kilómetros el niño, con la tez ya amarilla y desesperado por el dolor que sentía entre la costilla derecha y el pecho, volvió a perder el conocimiento. Falleció en el trayecto. Cuando llegaron a la puerta de urgencias un doctor les dijo que ya no había nada que hacer.

Su familia no supo lo que le había pasado hasta muchas horas después. El cuerpo se lo llevaron a Morelia para realizarle la autopsia. El resultado: “Asfixia por broncoaspiración de contenido gástrico biliar”. En ninguna parte del informe forense que presentó la Fiscalía estatal aparecía lo que sus hermanos y otros testigos les contaron más tarde.

El niño estaba en el colegio esperando a que su madre saliera de la reunión. Ya habían terminado las clases. Fue entonces cuando, un chico lo agarró contra la pared presionándole el cuello, “como si quisiera estrangularlo”, explica Tamatz. Después, cayó al suelo y unas niñas comenzaron a golpearlo en las costillas. Como vieron que no reaccionaba, le echaron agua. Pero no despertó.

Según señala el tío de la víctima, Fredy Tamatz, otros testigos vieron cómo el director sacó al pequeño a la puerta y le dijo a su madre que se lo habían encontrado ahí.

“Cuando llevamos a mi hijo al doctor nos dijo que seguramente lo que necesitaba era comer algo. El niño no dejaba de decir que le dolía mucho, mucho, el pecho. Entonces le puso una inyección. Ni sé de qué era”, recordó la madre.

La Comisión de Derechos Humanos estatal investiga si se trata de un caso de acoso escolar y la responsabilidad de las autoridades, tanto de la Fiscalía que emitió el informe forense, como de los responsables de la escuela.

En marzo del año pasado un caso similar acabó con la vida de otro niño de 12 años. Después de recibir una paliza de sus compañeros del instituto que le provocó la muerte cerebral parcial y la pérdida casi total de la vista, falleció.

El abuso escolar en las aulas acaparó entonces el centro de los debates, la Secretaría de Educación Pública anunció la creación de un programa piloto contra el bullying y en una decisión sin precedentes, un juez federal ordenó al Ministerio proteger a una niña de 11 años que había denunciado agresiones sexuales y acoso escolar en un colegio de primaria en la Ciudad de México.

El padre de Miguel Ángel no está en Michoacán. Trabaja en Estados Unidos y este jueves vino a enterrar a su hijo. “Mi niño no se ha muerto. ¡Me lo han matado las chiquillas!”, exclamaba su madre.

AMN.MX/bhr

Comentarios

comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *