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0012455311CIUDAD DE MÉXICO, 11 de abril (Al Momento Noticias).- Aunque en la mayoría de los casos se desconocen las causas del mal de Parkinson, existen evidencias de que influyen factores genéticos y tóxico-ambientales, afirmó el investigador José Bargas Díaz.

Esto se deduce luego de haberse detectado que el riesgo de desarrollar este mal aumenta tras estar en contacto con insecticidas, herbicidas y pesticidas, como la rotenona o el paraquat, explicó Bargas Díaz, académico del Instituto de Fisología Celular (IFC) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

La enfermedad inicia con movimientos involuntarios en una de las extremidades, casi siempre de manera asimétrica, sin embargo los síntomas motores aparecen cuando han muerto alrededor de 30 o 40 por ciento de las neuronas dopaminérgicas del cerebro (mesencéfalo), explicó el experto.

En el marco del Día Mundial del Parkinson, que se celebra este lunes, mencionó que después suelen observarse signos bilaterales; dificultad para iniciar, realizar o terminar los movimientos y rigidez muscular potencialmente incapacitante (se pierden hasta los gestos de la cara), aunada a dificultades para mantener y ajustar la postura.

Las dificultades en la postura, hacen que en su etapa más avanzada los pacientes sean más propensos a caerse por lo que los de la tercera edad que permanecen inmóviles o acostados por mucho tiempo adquieren neumonías e infecciones.

Según la teoría del patólogo Braak, en la enfermedad de Parkinson hay signos que anteceden a los motores, como constipación, depresión y alteraciones del sueño.

Los tratamientos, buscan suplir la dopamina faltante, ya sea con fármacos que la remplacen o con su precursor, la L-DOPA; sin embargo, pueden ocasionar más problemas, como las discinesias (movimientos anormales e involuntarios).

“Es importante que la gente sepa que aunque los neurólogos generales reciben actualización constante, los hiperespecializados en trastornos del movimiento y el mal de Parkinson saben aplicar estrategias para que las complicaciones aparezcan tardíamente y desarrollar protocolos clínicos de investigación con fármacos y procedimientos de reciente aparición”, indicó.

Asimismo, explicó que no se necesita haber consumido medicamentos contra esta enfermedad para tener los síntomas, pues se ha observado el también llamado “crack dance” en adictos a drogas que aumentan los niveles de dopamina cerebral.

AMN.MX/pp/bhr

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