lunes, abril 15, 2024

Estudiantes crean chamarra antiacoso… da descargas eléctricas

CIUDAD DE MÉXICO, 17 de Agosto (AlMomentoMX).—En México, el acoso a las mujeres es algo que se ha vuelto “normal” a cualquier hora del día y en cualquier lugar. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), tan sólo en Ciudad de México, el 96% de las mujeres ha experimentado algún tipo de violencia sexual en espacios públicos, y el 58% ha sido manoseada.

Para combatir este mal, estudiantes de mecatrónica y robótica del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), campus Puebla, desarrollaron un prototipo de autodefensa para mujeres, que consiste en una chamarra que emite descargas eléctricas al ser tocada por un posible agresor.

La descarga no sería mortal, sino que tiene un voltaje de 90 voltios, lo que daría unos segundos de descontrol y le permitiría a la víctima solicitar auxilio o correr. Por ponerlo en perspectiva, esa cantidad es muy inferior a los 1,200 voltios que tienen (como mínimo) una pistola eléctrica.

El proyecto, de nombre Woman Wearable, corrió a cargo de los estudiantes Anahí Parra, de Ingeniería en Mecatrónica; Giwan Park, de Ingeniería en Sistemas Digitales y Robótica; Estela Gómez, de Mecatrónica; y Guadalupe Martínez, de Derecho.

La chamarra tiene un botón interno del lado inferior derecho, el cual se activa manualmente para emitir la descarga. El efecto aturdidor dependerá de la sensibilidad del posible agresor, por lo que sí demuestra cierta tolerancia la usuaria de la prenda tendrá unos cinco segundos para pedir ayuda o correr, pero si el sujeto no es muy tolerante, el efecto puede durarle casi un minuto.

De acuerdo con Anahí Parra, la intención del proyecto es brindar a las mujeres “una herramienta que sea de fácil uso” para que “se sientan protegidas a la hora de salir a la calle”. Por lo que más de ser una prenda u objeto de ataque, “el producto diseñado se enfoca en la defensa personal”.

Guadalupe Martínez, alumna de octavo semestre de Derecho, verificó la viabilidad de la chamarra en términos legales y aseguró que esta no se encuentra en el margen de armas letales debido a que el voltaje utilizado es regulado y no llega a niveles máximos para poder considerarse como arma.

El costo para crear la chamarra fue de 472 pesos, pero se vendería en cerca de mil pesos. Y de acuerdo con las estudiantes, los cables están aislados para evitar que la usuaria pueda sufrir daños o autodescargas. Por ello, la chaqueta no debe de contener plástico: ellos utilizaron una de algodón, aunque dijeron que el sistema se puede adaptar a otras prendas.

AM.MX/dsc

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