México registra alta sismicidad, con más de 21,000 sismos en ocho meses de 2025 y un promedio de hasta 80 eventos diarios, de acuerdo con el Servicio Sismológico Nacional (UNAM). La salud estructural evoluciona hacia monitoreo avanzado, incorporando sensores inteligentes IoT, tecnología satelital InSAR, drones de inspección e inteligencia artificial predictiva para anticipar fallas y mitigar riesgos en infraestructura crítica.