La iniciativa, denominada “Ley para una Guerra No Autorizada en México”, fue impulsada por el congresista Joaquín Castro, junto con las legisladoras Sara Jacobs y Greg Stanton.
Los secretarios reafirmaron la importancia de la colaboración entre México y los Estados Unidos, basada en el respeto mutuo a la soberanía y coincidieron en que es necesario hacer más para enfrentar las amenazas compartidas.
Durante su intervención en La Mañanera del Pueblo, la mandataria federal enlistó la reducción del 50% de incautaciones de fentanilo en la frontera con Estados Unidos; la incautación de cerca de 320 toneladas de distintas drogas y la disminución del 40% de los homicidios dolosos en México.