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Por: Mario Ruiz Redondo

A las ocho de la mañana con 31 minutos y 54 segundos, exactamente a diez meses del terremoto de 7.1 grados en la escala de Richter, del 19 de septiembre de 2017, el Servicio Sismológico Nacional de México, registraría un temblor de 5.9 grados, esta vez con epicentro en Huajuapan de León, Oaxaca, que haría sonar la alerta sísmica 40 segundos antes del arribo de las ondas telúricas, que esta vez solamente generarían pánico entre la población, que finalmente se tranquilizaría al apenas sentirse.

La televisión difundiría las imágenes decenas de miles de hombres, mujeres y niños que habían invadido las calles y avenidas de la capital del país, con sus rostros en los que se observaba el temor, resultado de las experiencias traumatizantes recientes, que aún no son superadas, como tampoco las pérdidas de patrimonios totales, si se agrega el de 8.2 que tuvo su origen el  día 7 del mismo mes, frente a las costa de Chiapas y Oaxaca, en el que además de viviendas, templos católicos y escuelas, las pérdidas de vidas humanas fueron cuantiosas.

Demasiada lentitud en la respuesta gubernamental federal en corresponsabilidad con las autoridades estatales, de la entrega del apoyo financiero prometido para la reparación de edificios dañados o la obtención de nuevos espacios para habitar tanto en la ciudad de México, como en la Región Sur de la República, así como la reconstrucción o edificación de aulas y nuevas escuelas.

Esta vez, los daños fueron mínimos en la Zona de influencia directa del origen en territorio oaxaqueño, reduciéndose al susto para el resto de los estados aledaños incluyendo la macrourbe sede de los Poderes de la República.

Circunstancia que retrasaría mi salida por carretera a Tuxtla Gutiérrez, y que me daría oportunidad de enterarme del seguimiento de la polémica surgida este miércoles 18 de julio, al interior del Instituto Nacional Electoral, en lo concerniente a la multa aplicada al Partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), por 197 millones de pesos por fraude en el Fideicomiso para Damnificados del pasado 19 de septiembre.

El pleno del INE aprobó la sanción económica al instituto político que hizo triunfar como candidato Presidencial a Andrés Manuel López Obrador, por la constitución del Fideicomiso “Por los demás”, creado l 19 de septiembre de 2017, para obtener recursos con un mecanismo de financiamiento recaudó 78 millones 800 mil pesos, mediante una trama de financiamiento alterno a las reglas establecidas respecto al financiamiento privado en la ley.

Los detalles de la resolución que ha cimbrado como un terremoto político a toda la estructura de Morena y al ahora Presidente electo, los explicaría el consejero Ciro Murayama, presidente de la Comisión de Fiscalización, durante la sesión del Consejo General, en la que subrayaría que en base a las investigaciones de la Unidad Técnica de Fiscalización, el Fideicomiso recaudó 78.8 millones de pesos, a través de depósitos en efectivo que sumaron 44 millones de pesos, cheques de caja por 14.7 millones y transferencias bancarias por 19.7 millones.

Otro dato importante de las pesquisas de los expertos del Instituto Nacional Electoral, es que al 31 de mayo de 2018, egresaron 64 millones y medio de pesos en efectivo, vía cheques de caja, que no pudieron ser rastreados en cuanto a su destino.

Investigación a fondo que afloraría que el dinero fue cobrado por 56 personas vinculadas con Morena, entre legisladores y candidatos, lo cual según el INE, es contrario al manejo lícito de las finanzas de un partido, lo cual constituye un fraude a la ley, que ahora se sanciona con 197 millones de pesos, equivalentes a 250 por ciento de los ingresos recibidos.

Los consejeros del organismo oficial de las elecciones federales, se abstendría de proporcionar los nombres de los involucrados, con lo cual se repite el tradicional y viciado esquema de ocultar información a la sociedad, reiterando que lo realizado representa un fraude a la ley, pues la apertura de un Fideicomiso, supuestamente para apoyar a los damnificaos del sismo, fue creado y operado por la dirigencia del partido Movimiento de Regeneración Nacional.

Argumento del INE, de que no se trata de una conducta irregular aislada, sino de una trama de financiamiento paralelo, considerando que se crear una figura permitida, el Fideicomiso, pero se incumple la obligación de informar a la autoridad, además de que el fin de dar dinero a la población es ilegal para un partido político.

Sustentación que advierte que tolerar esta conducta implicaría fracturar las reglas del juego limpio con el dinero de los partidos políticos así como permitir la opacidad y el uso de cantidades millonarias de dinero de origen desconocido, lo que pondría en riesgo la competencia democrática.

El terremoto generado por el Instituto Nacional Electoral, tuvo respuesta en forma de tsunami, al mediodía jueves por el Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, que en su cuenta de Twitter, calificaría como “una vil venganza la multa impuesta por el INE a Morena, por 197 millones de pesos”.

Afirmaría desde su rancho “La Chingada”, en Palenque, donde vacaciona unos días: “Nosotros no somos corruptos ni cometimos ilegalidad. Por el contrario buscan enlodar una acción humanitaria. Acudiremos a los tribunales”.

La respuesta de quien dirigirá los destinos de más de 120 millones de mexicanos a partir del próximo 8 de diciembre, no corresponde al nivel que la ciudadanía le otorgó en las urnas el pasado 1 de julio y se asemeja en mucho al estilo agresivo y de confrontación que caracteriza al presidente de Estados Unidos Donald Trump.

Asume un papel estrictamente partidista al defender a su creación Morena, que ya no le corresponde, pues ahora se debe a toda una nación y no a un segmento de ella, por lo que debería de actuar con mayor serenidad y prudencia en el manejo de sus calificativos, pues México no es Estados Unidos.

Tiene el derecho de réplica, pero no de la forma en que lo ha hecho, tal vez desconfiando en sus colaboradores más cercanos como Yeidckol Polevnsky, presidenta nacional del Movimiento de Regeneración Nacional, que respondería al INE, que “el Fideicomiso no fue creado directamente por Morena, son por el sector privado”.

Lo que ahora tanto López Obrador como su equipo del primer círculo han convertido en una confrontación, de entrada evidencia cierta intolerancia, que obliga a replantear la necesidad del diálogo y el buen entendimiento, mediante las respuestas legales apoyadas en precisiones transparentes obligadas por la parte acusada.

Si no hay responsabilidad, que sean las instancias superiores correspondientes las que dictaminen y no el dimes y diretes en que se ha incurrido por parte tanto de López Obrador como de sus colaboradores.

Ante ello, la respuesta inmediata del INE, en voz de su consejero Marco Baños, ha surgido para reiterar que contrario a lo manifestado por el Presidente electo, la institución electoral actuo con evidencias y no con vileza, al momento de sancionar a Morena. “Aquí no se trata de vilezas, se trata de evidencias, se trata de pruebas y se trata de documentos que formalmente han sido discutidos en sesión formal del Instituto Nacional Electoral”.

En el contra ataque a López Obrador y su partido, Baños empezaría por la tarde del jueves a revelar nombres de los involucrados en la creación del Fideicomiso, todos ellos vinculados con Morena y el ahora Prsidente electo, como Julio Scherer Ibarra, Austreberta Maldonado, Laura Esquivel, Bernardo Batiz, Pedro Miguel Arce Montoya y Laura María de Jesús Rodríguez.

Preámbulo polémico por la delicadeza del tema del manejo de dinero a damnificados por el terremoto del 19 de septiembre en la ciudad de México y que de acuerdo con las investigaciones del INE, nunca recibieron los damnificados que aún demandan ayuda urgente.

Y mientras el tsunami de Morena se dirige con toda su fuerza Presidencial contra el INE, a menos de cinco meses de la toma de posesión, en el Partido Revolucionario Institucional, se consolida la tarea de desmantelamiento extremo, al renunciar el líder nacional emergente René Juárez Cisneros, con el pretexto de que atenderá su responsabilidad de diputado federal electo, para dar paso a Claudia Ruiz Massieu Salinas.

Acción deliberada y perversa del ex Presidente Carlos Salinas de Gortari, que al imponer a su sobrina en el liderazgo del tricolor, sale del closet para dejar en claro, de una ve por todas, quien manda en México, pues no debe olvidarse que en la Secretaría de Hacienda, ha colocado a su concuño José Antonio González Anaya y antes en la Dirección General de Petróleos Mexicanos.

Sin que detrás de ella exista una carrera política, Claudia, se ubica en una posición demasiado difícil, dada la compleja situación en que fue ubicado el PRI, luego del fracaso de José Antonio Meade Kuribreña, coo aspirante Presidencial.

Desde ahora las posibilidades de hacer que el tricolor retorne al sendero del triunfo mayoritario, se vuelve todavía más distante, ante la llegada de Ruiz Massieu Salinas, hija de Francisco Ruiz Massieu, ex gobernador de Guerrero, ex cuñado de Carlos Salinas de Gortari, asesinado en la capital del país, siendo secretario general del instituto político.

Peor aún, cuando con toda la mala fe, se impone a Rubén Moreira, ex gobernador de Coahuila, involucrado en un escándalo vinculado con recursos de más de 34 mil millones de pesos, durante su gestión sexenal, que aún no han sido aclarados en cuanto a su ejercicio legal.

Estamos en Tuxtla Gutiérrez, después de cuatro horas y medio de camino, para volver a observar la gran dimensión de espacio habitacional que cada vez deja más cerros pelones, al tornarse, más anárquico su crecimiento urbano.

Obras de relumbrón incompletas en su avenida principal, que al ser mal planificadas, han provocado y lo siguen haciendo,

inundaciones que la población y negocio privados padecen en la actual temporada de lluvias.

Calles paralelas en ruinas, con baches de todos los tamaños que nadie arregla, porque el presupuesto del trienio que termina es inexistente, pese al apoyo incondicional de la autoridad estatal.

Oportunidad para el encuentro con buenas amistades, que como todos aguardan el arribo de Rutilio Escandón Cadenas, a la gubernatura de Chiapas, esperanzados en que la entidad dejara de ser laboratorio de todo.

Premio Nacional de Periodismo 1983 y 2013. Club de Periodistas de México.

Premio al Mérito Periodístico 2015 y 2017 del Senado de la República y de Comunicadores por la Unidad A.C.

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