GALICIA, ESPAÑA.- Dos años después del naufragio de un pesquero que marcó para siempre a un pequeño pueblo marinero gallego, la comunidad empieza a sentir que ha llegado el momento de salir del duelo. Tras un largo periodo de silencio y dolor compartido, vecinos de todas las edades deciden reencontrarse en torno a la rondalla, la histórica agrupación de música tradicional del lugar. Niños, adultos y mayores vuelven a tocar juntos con un doble objetivo: participar en un certamen frente a las localidades vecinas y, sobre todo, recuperar la alegría colectiva y la capacidad de mirar al futuro sin olvidar lo ocurrido.
El reencuentro entre una hija y su padre no ocurre a través de palabras, sino a través de la música, la rondalla local, símbolo cultural de la comunidad, que está al borde de la desaparición. Reconstruirla se convierte en el puente emocional entre ambos.
Desde un enfoque periodístico, Rondallas puede leerse como una película que recupera y pone en valor una tradición musical profundamente enraizada en Galicia. Las rondallas, lejos de ser un mero recuerdo folclórico, representan en la película un lenguaje emocional, un código común que une generaciones y que funciona como metáfora de identidad colectiva.
Pero desde la crítica cinematográfica, la película destaca por algo más ambicioso: cómo utiliza la música para activar un proceso de superación personal. Lucía no regresa para salvar a nadie, regresa para reencontrarse, y es la música, su ritmo, su disciplina, su calidez, la que la obliga a recomponer aquello que ha dejado roto. Es en los ensayos, en los silencios entre notas, en las melodías compartidas, donde la película encuentra sus momentos más hondos.
Con una puesta en escena delicada y profundamente humana, la película dirigida y escrita por Daniel Sánchez Arévalo aborda el duelo colectivo desde un registro poco habitual: el de la comedia dramática atravesada por la música popular. Ambientada en la Galicia rural y marinera, la historia se apoya en un reparto coral que refleja con naturalidad la convivencia entre generaciones, convirtiendo la rondalla en un espacio simbólico de reconstrucción emocional y memoria compartida.
La música original de Federico Jusid actúa como un elemento vertebrador del relato, acompañando el tránsito del dolor a la esperanza sin subrayados innecesarios. La fotografía de Rafa García capta con sensibilidad los paisajes y los silencios del pueblo, reforzando el tono íntimo y contenido del film. Respaldada por un sólido entramado de productoras e instituciones, desde Bambú Producciones hasta la Televisión de Galicia y la Xunta de Galicia, la película combina ambición industrial y arraigo territorial, ofreciendo un retrato honesto y luminoso de cómo una comunidad puede volver a encontrarse a sí misma a través de la música y la vida compartida.
La banda sonora juega un papel fundamental en esta construcción. El resultado es una partitura que guía emocionalmente la película sin subrayarla en exceso, una presencia que acompaña, impulsa y, en los momentos clave, redime. Sánchez Arévalo construye un relato que evita la sensiblería fácil. Su mirada es honesta, luminosa incluso en la vulnerabilidad. La superación personal no se presenta como un acto heroico, sino como un proceso silencioso, fragmentario, parecido al ensayo de una pieza difícil: se falla, se repite, se afina… y al final suena.
El grupo Tanxugueiras (formado por Aida Tarrío, Olaia y Sabela Maneiro) compuso e interpreta “AS QUE NUNCA CANTARON”, la canción original para la película, que se lanzó como regalo de Navidad para sus seguidores el 19 de diciembre de 2025
Las actuaciones acompañan esta sensibilidad con una precisión admirable. La hija ofrece una interpretación contenida pero profundamente humana, mientras que el padre aporta una fragilidad alejada del arquetipo de dureza. Juntos forman un dúo emocional que sostiene el corazón de la película.
Rondallas es, al mismo tiempo, un homenaje cultural, un drama íntimo y una reflexión sobre cómo la música puede ayudar a reparar lo que la vida ha ido desajustando. Su mensaje es claro y poderoso: a veces, para encontrarnos, basta con volver a escuchar aquello que un día nos hizo ser quien éramos.
Con sensibilidad, precisión y un pulso musical que atraviesa cada plano, esta película se posiciona como una de las obras españolas más singulares de su temporada. Un film que se ve, se escucha… y se siente durante mucho tiempo después. @mundiario
Protagonistas: Javier Gutiérrez, María Vázquez, Tamar Novas y Carlos Blanco.
Producción: Es una coproducción de Bambú Producciones, Mister Fields and Friends y Rondallas Movie A.I.E..
La película tuvo un preestreno especial en los Cines Tamberlick de Vigo en diciembre de 2025 antes de su lanzamiento nacional el día de Año Nuevo
AM.MX/fm
