CIUDAD DE MÉXICO.- En un duelo con auténtico aroma a Liguilla, los Diablos Rojos del Toluca dieron un golpe de autoridad en el Estadio Olímpico Universitario al vencer 3-2 a los Pumas, convirtiéndose así en el único equipo invicto que queda en el Clausura 2026. El actual bicampeón del fútbol mexicano demostró por qué es el rival a vencer.
El encuentro fue una montaña rusa de emociones para los casi 30,000 aficionados presentes en el Pedregal. Robert Morales abrió el marcador al minuto 28 para los locales, pero la alegría duró poco, ya que Jesús Angulo los igualó al 36′. Ya en el complemento, Álvaro Angulo devolvió la ilusión a la grada auriazul al 62′, poniendo el 2-1 que parecía dirigir al equipo de Efraín Juárez a una noche de gloria.
Cinco minutos de pesadilla universitaria
Sin embargo, la jerarquía del Toluca pesó más que el entusiasmo local. En una ráfaga de apenas cinco minutos, los Diablos le dieron la vuelta al marcador aprovechando las desatenciones defensivas de la UNAM. Diego Barbosa firmó el empate al 72′ y, poco después, al 77′, Paulinho selló la remontada definitiva, silenciando Ciudad Universitaria y dejando claro que el equipo de Renato Paiva tiene la mira puesta en el tricampeonato.
Realidades distintas
Pumas, que llegaba con la etiqueta de imbatible tras ocho jornadas, se estrelló con su prueba de fuego más exigente. La falta de contundencia y los errores puntuales en la zaga fueron castigados por un Toluca que, sin esforzarse al máximo, mostró una pegada letal.
Con este resultado, los del Pedregal pierden la oportunidad de quedarse con el superliderato y ahora deberán enfocarse en mantenerse en puestos de clasificación directa. Por su parte, el Toluca se marcha de la capital con tres puntos de oro y la moral por las nubes, confirmándose como el máximo candidato al título de la Liga MX.
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AM.Mx/kmj
