El cierre de Virgilio, otro fracaso de Víctor Hugo Romo

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CIUDAD DE MÉXICO.- Mientras la administración de Victor Hugo Romo en Miguel Hidalgo va de fracaso en fracaso, en un acto de plena campaña para reelegirse anunció que compraría el biológico para los miguelhidalguenses.

Al respecto el dirigente panista en el Congreso capitalino y precandidato a la alcaldía de Miguel Hidalgo, Mauricio Tabe, lanzó un reto al actual alcalde, Víctor Romo para renunciar a sus intereses reeleccionistas si en abril no se han adquirido los biológicos anti covid para los vecinos de la demarcación.

Y es que de acuerdo con vecinos, el cierre de Virgilio ha resultado un gran fracaso de Víctor Hugo Romo debido a que muchos de los comercios empiezan a sufrir las consecuencias.

En la dulcería El Cafeto dicen que el cierre de Virgilio los perjudica, ya que viene mucho menos gente a comprarles.

Lo mismo comentaron los dueños de La Selecta que desde el cierre han vendido menos que antes. Y que la Alcaldia les dice que mas que “experimento” quieren dejarlo así varias semanas para que vean que les conviene.

Propietarios de la tienda de mascotas Animalia señalan que les afecta negativamente. “Clientes dejan de venir y traer a sus mascotas a baño porque no hay donde estacionarse. A otros les da flojera venir a comprar por el cierre. Las ventas han caído un 50 por ciento desde el cierre”.

Increíble que en pleno semáforo rojo, cuando estamos rompiendo récords en contagios y fallecimientos, a las autoridades de la Alcaldía se les ocurra hacer un plan piloto para peatonalizar Polanquito.

No es un tema nuevo, desde que inicio la administración ha sido un objetivo. Jamás han consultado a los vecinos y mucho menos a las familias que ahí habitan. Después de la intentona que hubo, La Voz de Polanco hizo una investigación sobre cada uno de los restaurantes abiertos en la zona. Fueron muchas las irregularidades que se encontraron. En esta ocasión las dejaremos para enfocarnos en el peligroso aforo en el peor momento de la pandemia.

En la zona existen 77 restaurantes contabilizados, sólo en el perímetro de Alejandro Dumas, Julio Verne, Oscar Wilde, Anatole France, Emilio Castelar, Virgilio y Masaryk, delimitadas estas tres últimas calles de Alejandro Dumas a Anatole France. Aunque usted no lo crea, son 77 establecimientos dedicados al servicio de restaurante. Si hacemos un promedio de 30 mesas por restaurante, estos nos da la cifra de 2,310 mesas. Actualmente, se permite poner sólo el 30% del 100 que tienen en sus locales y terrazas, lo que significa 693 mesas. Multipliquemos por 4 comensales, lo que da un áforo de 2,772 personas, sin contar el personal que atiende esos establecimientos, la gente que deambula por el lugar o que va a surtirse de alimentos.

Son 2,772 personas hablando, comiendo y bebiendo. Aunque las medidas sanitarias sean estrictas, con que un 5% de esos comensales estén contagiados o bien el personal que atiende, usted podrá imaginar que el ambiente se vuelve altamente contagioso aunque sea al aire libre. Se ha comprobado que el virus puede vivir durante tres horas en el ambiente.

Ante este contexto, la intensión de hacer un plan piloto para peatonalizar la zona llega ha ser criminal. Ojalá las autoridades midieran las consecuencias de sus absurdas decisiones en el peor momento. Si antes ya había ocasionado una fuerte polémica por la intención de los restauranteros de apropiarse de nuestro espacio público, ahora es inaceptable.

Sabemos la situación de la industria restaurantera, se apoyo para que pudieran abrir y salvar su economía pero, como siempre, se les da la mano y se toman el pie. Basta de estar escudándose en que ellos dan trabajo. Lo pueden seguir haciendo pero con sus limitaciones. La zona comercial de Polanco, la cual hemos tratado de recuperar con comercio de barrio, no puede convertirse en una cantina al aire libre donde sólo lucren los restaurantes.
AM.MX/fm

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