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CIUDAD DE MÉXICO, 28 de enero (Al Momento Noticias).- No fue la primera tragedia, pero su transmisión en directo a todo el mundo convirtió la catástrofe del Challenger en un terrible accidente que marcó la carrera espacial.

La catástrofe ocurrió 74 segundos después del despegue del transbordador, el vuelo STS-51L estalló en pedazos ante la mirada atónita del mundo.

astronautas_challenger_npLos siete tripulantes Francis Scobee, Michael J. Smith, Ronald McNair, Ellison Onizuka, Gregory Jarvis, Judith Resnik y Christa McAuliffe fallecieron. Seis astronautas y una maestra convertidos en héroes para la historia de la exploración espacial.

El entonces presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan, recordó horas después del accidente que “hacía 19 años, casi en esa misma fecha, tres cosmonautas norteamericanos habían fallecido en un accidente en Tierra”, pero jamás había muerto ningún astronauta en pleno vuelo. “Nunca habíamos sufrido una tragedia como esta”, señaló el político.

Reagan se dirigía a todo un país consternado por la tragedia del Challenger, incluyendo los niños que contemplaron la catástrofe del transbordador en directo.

En la misión viajaba Christa McAuliffe, la primera maestra en volar al espacio dentro de un programa de la NASA para promocionar el estudio de la ciencia en las escuelas estadunidenses.

“Siempre he tenido una gran fe y respeto por nuestro programa espacial. Y lo que pasó hoy no disminuye estas sensaciones. No ocultamos nuestro programa espacial. No guardamos secretos y cubrimos las cosas. Lo hacemos todo por adelantado y en público. Esa es nuestra libertad y no la cambiaría ni un minuto”, sostuvo Reagan, en una clara referencia a la histórica carrera espacial que había enfrentado y acelerado las investigaciones de Estados Unidos y la Unión Soviética.

La causa de la tragedia

Aquella fría mañana del despegue, Florida amaneció helada. Las bajas temperaturas amenazaron con retrasar el lanzamiento del Challenger, pero dado que este se había planificado para el mediodía, no debía haber mayores problemas.

El frío, sin embargo, afectó a los anillos de goma que protegían herméticamente las juntas de los aceleradores. Nadie consideró que el viento que había “azotado” el transbordador durante la noche provocaría una verdadera catástrofe.

challenger2Segundos después del despegue, como se pudo apreciar posteriormente en el vídeo, un humo negro apareció en la parte inferior del acelerador derecho. Las juntas habían fallado, pero nadie se había percatado del problema.

Los gases comenzaron entonces a adentrarse en la grieta abierta, actuando como un verdadero “soplete” que afectaba al acelerador y al tanque de combustible. La vorágine de fuerzas aerodinámicas a las que el Challenger se vio sometido hicieron el resto.

A los 74 segundos del despegue, el transbordador se desgarró cuando estaba a 15 kilómetros de altura.

Millones de litros de hidrógeno y oxígeno explotaron en el aire, conformando una enorme nube de vapor de agua que se observó en directo.

La cabina con los siete tripulantes también se despegó, cayendo al mar a cientos de kilómetros por hora. Ninguno sobrevivió, pero según todos los indicios, su muerte no fue instantánea.

La tragedia del Challenger cambió para siempre los programas de exploración espacial; por ejemplo, los planes de la NASA de enviar civiles al espacio se retrasaron 22 años, además, los lanzamientos de transbordadores se sustituyeron por cohetes reutilizables, los astronautas dejaron de encargarse directamente de las tareas de reparación y, en general, los protocolos de supervisión técnica y vigilancia mejoraron.

A pesar de lo anterior, nadie pudo evitar una nueva catástrofe en febrero de 2003, cuando el transbordador Columbia se desintegró en la maniobra de reentrada. Siete astronautas fallecieron como consecuencia de una perforación imprevista en la espuma de poliuretano BX-250 empleada como aislante de la nave.

El accidente del Columbia fue una triste repetición de lo que sucedió hace treinta años con el Challenger.

La catástrofe del Challenger puso a prueba los planes de exploración espacial y demostró que, por desgracia, la investigación en la NASA no está exenta de riesgos.

La agencia espacial estadunidense conmemoró este jueves el 30º aniversario de la tragedia del trasbordador espacial Challenger con la promesa de mantener viva la memoria de los astronautas, ocasión en que reiteró el objetivo de ir a Marte.

challanger4Este jueves, la NASA conmemoró este accidente con ofrendas florales colocadas en el Cementerio Nacional de Arlington, cerca de la ciudad de Washington, y en el Centro Espacial Kennedy, en Florida, en memoria de los siete astronuatas que murieron en el Challenger, así como en otros desastres espaciales.

“La exploración espacial es uno de los más difíciles esfuerzos que emprendemos y desde el Apolo 1 al Challenger y al Columbia, valientes estadunidenses han hecho su último sacrificio en nuestra búsqueda de ampliar los límites y explorar nuevas fronteras”, aseguró el presidente Barack Obama en un comunicado por la conmemoración del Día del Recuerdo en la NASA.

“Sin embargo, a pesar de los peligros, continuamos para alcanzar las estrellas”, agregó.

Obama señaló que a partir de nuevas asociaciones con la industria privada para el desarrollo de invenciones revolucionarias, los estadunidenses continuarán con su travesía de descubrimiento.

AMN.MX/dsc/bhr

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