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Alejandro Marcovich y Saúl Hernández

CIUDAD DE MÉXICO, 26 de noviembre (Al Momento Noticias) .- Saúl Hernández, el otrora líder de Caifanes, afirma que siempre cuidó que los problemas al interior de la banda no fueran ventilados, sin embargo, señala que ya llegó el momento de romper el silencia y hablar de manera abierta sobre su relación con el músico y ex compañero Alejandro Marcovich.

En entrevista con la agencia Notimex, afirma que está cansado de escuchar la versión que Marcovich ha pregonado en los medios de comunicación sobre su rompimiento con Caifanes y advirtiendo que lo plasmará a través de un libro.

“Fueron 20 años cuidando y protegiendo al grupo, tratando de que esa oscuridad no saliera, porque no tenía caso, pues creo que todo lo que pasa dentro de una familia, o en este caso, en la banda, es historia de cada quien”, comentó el líder de Caifanes.

Señala que tarde o temprano, las cosas deben salir a la luz “por cuestiones de necesidad o supervivencia, como se le quiera ver porque durante 20 años estuve como El Pípila, guardando y aguantando mierda tras mierda, comentario tras comentario”.

Dice que en esa historia no hay victima ni culpables, ya que son cosas que pasan, pero no se deben ocupar los espacios para denigrar a las personas”.

“¿Qué pasó? Honestamente, no entendí. Entendí la forma pero no la esencia. Entendí los momentos de desesperación, pero en el fondo no entendí por qué”, indicó el músico en el marco de la presentación de su tercer sencillo “Te levantaste”, que se desprende de “Mortal”, su segundo disco como solista.

“Ha lanzado (Marcovich) una campaña muy dura en mi contra. Veo, escucho y leo lo que dice y me da mucha compasión. Si Alejandro piensa que soy un inepto en la música, está bien, son sus comentarios y no me preocupa, pero sí me preocupa cuando cruzas un umbral de agresión y falsos personajes, cuando tratas de destruir a una persona con base en la manipulación”.

Consideró que todo ser humano tiene un ego marcado, “pero hay quienes tienen el demonio más grande que otros. Hay quienes son dominados por ellos y por eso hacen lo que hacen”.

Recordó que en 1995, Caifanes dio su último concierto antes de separarse en malos términos. Tiempo después, se reencontraron cuando Saúl supo que Alejandro Marcovich tenía un tumor cerebral y debían operarlo.

En diciembre de 2010, se hizo el anuncio oficial de que la banda estaba de regreso y se presentaría en el escenario del Vive Latino 2011.

La magia no funcionó mucho tiempo

Tras varias presentaciones en México y varios países, el 22 de marzo de 2014 en el sitio oficial de Caifanes, se lanzó un comunicado anunciando la reestructuración del grupo a su alineación original de cuarteto.

La amistad entre Alejandro y Saúl había concluido, y éste último, duda que algún día las cosas cambien para bien.

“Alguna vez dije que nunca me volvería a subir al escenario con Alejandro y después de algunos años hicimos algo padrísimo. Son imágenes con las que me quiero quedar, no quiero ver a Alejandro destrozando cabezas.

“Pero sí admito que me equivoqué. Yo pensé que las cosas iban a estar bien y que se podía reconstruir un camino frondoso, pero me equivoqué”.

“El nombre de Caifanes me pertenece”

Alejandro Marcovich, expresó, ha dicho que es un tirano por poseer los derechos del nombre Caifanes.

No obstante, Saúl asegura que él no registró el nombre y explica la confusión.

“Cuando ofrecimos la última tocada en San Luis Potosí, en 1995, acudí con un amigo abogado para que me explicara las condiciones del nombre. Él fue a Derechos de Autor y me dijo que ya estaba registrado por Alfonso André y Alejandro Marcovich, lo cual nunca me dijeron.

“Acabé muy confundido y desmoronado porque el final de Caifanes fue muy feo, nadie me dijo nada, nadie se acercó para hablar del problema. En 2010, según recuerdo, la compañía me regresó el nombre, mismo que nunca usé ni aproveché para otras circunstancias”.

Saúl Hernández admite ser el único dueño del nombre de la agrupación, pero lamenta que se haya dado mediante un proceso muy doloroso.

“En su momento no quise entrar en batallas legales porque no me sentía con la fuerza ni con las ganas, me sentí derrotado, lo acepté y me hice a un lado, no me interesaba y por eso formé Jaguares a fin de construir otra historia”, precisó.

A su ex compañero Marcovich, sostuvo, “no le deseo nada malo, al contrario, que le vaya muy bien, que encuentre esa paz en su interior y si lo que ahora hace lo llena por dentro, pues que le llene.

“Que se dedique a hacer lo que tiene que hacer y deje de atacar por atacar tratando de convencer a la gente de un victimismo y manipulación de cosas que de repente ya no entiendo, ya estoy cansado, yo nunca le hice daño como él lo está planteando”, concluyó.

Hernández aseguró en su estructura espiritual existe el perdón y al menos de su parte, no existe una demanda en contra de Marcovich.

Con información de Notimex

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