LOS ÁNGELES, CALIFORNIA.- Desde hace más de una década y media, con Alicia en el país de las maravillas de Tim Burton, que las nuevas adaptaciones de sus clásicos de animación en acción real y con personajes de carne y hueso son una de las gallinas de los huevos de oro de la factoría Disney.
De acuerdo con CINEMANÍA, taquillazos la mayoría, solo unos pocos con éxito más discreto, pero también algunas excepciones fracasando comercialmente. La más sonada, la estrenada el pasado año. El live-action de Blancanieves dirigido por Marc webb y protagonizado por Rachel Zegler.
También no es menos cierto que desde ya su producción y antes del estreno tuvo que enfrentarse a violentas reacciones negativas. Un backlash tremebundo y lleno de odio que apuntó a su misma protagonista, una Zegler con la piel no precisamente muy “blanca”, aunque tampoco la favorecieron declaraciones suyas asegurando que el clásico de animación de los 30 estaba “anticuado” y que la historia de amor tenía a un príncipe que era “un acosador” o, como poco, “extraño el comportamiento del príncipe”.
También Gal Gadot interpretando a la Reina Malvada fue criticada por ser israelí. Y tampoco hubo consenso con el que los siete enanitos del título no eran, en un principio, demasiado fieles al original o lo que se esperaba de ellos, luego al recrearse en CGI, que usaba los tópicos de siempre y además que no se hubiera recurrido a contratar a actores reales.
Con su estreno a mediados de marzo del pasado año la cosa no solo no mejoró sino que empeoró con una puesta al día o “modernización” del clásico tan querido que no convenció. En fin. Un desastre que el paso del tiempo y el distanciamiento deberá confirmar o desmentir, pero el caso es que para las cuentas de los estudios de Tío Walt ha supuesto un agujero negro capaz de engullir la economía disneyniana, sino hubiera sido por Lilo & Stitch. Pero, vamos por partes.
Un nuevo informe de Forbes, que dice basarse en documentos de la compañía, indican que el estudio acabará perdiendo 168,7 millones de dólares en una producción que acabó costando 336,5 millones y en taquilla solo recaudó 205,6 millones a nivel global. Por fortuna, el gobierno del Reino Unido reembolsó 64,9 millones de dólares de los costes de la película, lo que reduciría sus gastos netos a 271,6 millones de dólares.
De la recaudación en cines, Disney se quedaría con la mitad, unos 102,9 según el artículo, lo que arrojaría esa cifra de casi 170 millones de dólares de pérdidas. Sin embargo no se tienen en cuenta ni los gastos de promoción ni tampoco los ingresos obtenidos en el streaming de Disney+ o en formato físico (4k, Blu-ray y DVD).
Un salvador de otro planeta
Po otra parte, sin tener documentos fehacientes sobre el gasto de Blancanieves y guiándonos por la regla básica, no exacta, de que una película necesita recaudar dos veces y medio lo que ha costado, y esto es mitad de recaudación para los productores y mitad para exhibidores y, si fuera el caso, incluir distribuidores u otros intermediarios, más el gasto en marketing (que acostumbra a ser la mitad del presupuesto), tendríamos que para que hubiera sido rentable necesitaba de 675 millones de recaudación. De manera que hubiera necesitado de 470 más para dar beneficios en su explotación en cines.
Pero, lo dicho, Disney también tuvo éxitos a lo largo de 2025 y uno de ellos sería ya su salvación para equilibrar pérdidas, el del live-action de Lilo & Stitch. Tan solo, y que ya es mucho, habría tenido un presupuesto de 100 millones y a nivel mundial recaudó 1.038. Una pasada, y si tenemos en cuenta que a partir de los 250 millones ya tenía beneficios, pues tendríamos 788 de ganancias. El alienígena azulado aterrizando en Hawái ha ido sobrado para dar una enorme alegría a las cuentas del estudio.
AM.MX/fm
