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hábitos de sueñoGUADALAJARA, 4 de abril (Al Momento Noticias).- Tener una disciplina en los hábitos del sueño, es decir, un horario para dormir y despertar, facilita la adaptación al horario de verano, afirmó el neumólogo Rubén Santoyo Ayala.

El especialista y uno de los fundadores de la Clínica del Sueño del Hospital de Especialidades del IMSS en Jalisco apuntó que tales hábitos deben respetarse aún en fines de semana, “es uno de los elementos fundamentales para lograr que las horas de sueño sean las suficientes para conseguir un descanso reparador”.

Abundó que si existe una disciplina en este sentido y además se tiene una habitación libre de distractores como serían relojes luminosos, o bien dispositivos como televisores, tabletas y teléfonos celulares, “adaptarse a cambios de horario resulta mucho más sencillo”.

Santoyo Ayala dijo que aunque el horario de verano se aplica desde hace dos décadas, “aún persiste la idea de que tiene repercusiones a nivel de la salud, sin embargo esto no se ha comprobado”.

Detalló que existe un periodo de adaptación al enfrentarse a modificaciones horarias, el cual varía de persona a persona, “ya que mientras algunos lo logran en dos o tres días, para otros el lapso puede tomar un par de semanas o más”.

El especialista remarcó que lo anterior sucede especialmente en individuos con problemas de insomnio y apnea del sueño, “condiciones ambas que de hecho se ubican como los principales motivos de atención en esta clínica, pero también está el grupo de pacientes crónicos como quienes padecen Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC)”.

Subrayó que las condiciones como la obesidad o el hábito de fumar constituyen, al margen del horario de verano, factores que impiden lograr un sueño continuo y reparador.

“El efecto acumulativo de falta de sueño puede producir dificultad en la concentración y en general en funciones mentales; mal genio, olvidos, irritabilidad y depresión; todo esto a la larga y si además hay enfermedades como diabetes, hipertensión y colesterol, el problema es más grave”, mencionó.

Santoyo Ayala precisó que el sueño “realmente es un estado fisiológico que requiere el ser humano para realizar sus funciones cotidianas, y una tercera parte de nuestras vidas la pasamos durmiendo”.

“Pero lo más importante es que tengamos un sueño reparador y para ello se necesita un promedio de siete u ocho horas, una cosa es que nos acostemos y durmamos, pero realmente a lo mejor no hubo un sueño reparador”, puntualizó.

Por ello, recomendó no tomar café sobre todo después de las 16:00 horas, ni tampoco refrescos o alcohol, así como no cenar en exceso ni hacer ejercicio extenuante, “además de no tener relojes luminosos en la recámara y que ésta sea únicamente para el descanso”.

“Lo cual implica además olvidarse de dispositivos como televisores, computadoras, tabletas o teléfonos celulares, todo esto va a facilitar no sólo dormir mejor, sino que el organismo se adapte más fácilmente al horario de verano”, subrayó.

AMN.MX/fh/bhr

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