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Julio Lara Riegos
Julio Lara Riegos

MÉRIDA, YUCATÁN, 19 de enero (Al Momento Noticias).- La diabetes tiene orígenes tanto genéticos como ambientales, afirmó Julio Lara Riegos, investigador de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), que se especializa en el estudio de los polimorfismos genéticos en un contexto de obesidad relacionado con la diabetes tipo 2, en poblaciones mayas del sureste del país.

En entrevista con la Agencia Informativa Conacyt, explicó que el material genético de todos los seres humanos es idéntico en 99.9 por ciento y solo 0.1 por ciento es diferente por la sustitución de una base por otra en la secuencia de ácido desoxirribonucleico (ADN).

Lo anterior, se conoce como polimorfismo que se da “cuando esta sustitución de una base por otra supera uno por ciento en una población, mientras que una mutación es el cambio de un solo nucleótido en la secuencia genética. Al portar un polimorfismo se puede tener susceptibilidad o protección hacia distintas enfermedades”.

Lara Riegos refirió que su estudio se fundamenta en 800 muestras, realizada en 26 comunidades de Campeche, Yucatán y Quintana Roo, donde analizaron 10 polimorfismos genéticos, de los cuales dos resultaron los más importantes debido a su relación con la diabetes y la obesidad. Uno de estos estaba registrado en el continente americano y se relacionaba con la diabetes, mientras que el otro se encuentra modificado por el estado de obesidad.

El investigador de la UADY remarcó que estos dos polimorfismos podrían ser marcadores moleculares de susceptibilidad que, mediante el análisis del modelo de herencia, indicarían que la persona que los porta tiene mayor probabilidad para desarrollar diabetes que una persona que no los porta.

“Yucatán y Campeche son los estados que presentan mayor padecimiento de obesidad de todo el país. Estos polimorfismos están relacionados con diabetes, pero en un contexto de obesidad es muy interesante porque los otros polimorfismos no son tan importantes en la susceptibilidad de diabetes en nuestra población, pero estos dos en el contexto de diabetes sí son muy importantes”, apuntó el investigador.

adnLa existencia del polimorfismo ADC1, conocido como ahorrador, destaca por su eficacia para guardar energía a través del colesterol. Su existencia está documentada únicamente en el continente americano, por lo que se considera que fue mediante un proceso de adaptación en el estrecho de Bering lo que provocó el cambio para sobrevivir en algún periodo sin alimentos.

“Pero ese polimorfismo se ha quedado presente en nosotros y en la población maya en una proporción considerable, al tener un ambiente de exceso de comida o de comidas altas en contenido energético, ese gen, que puede ser muy eficiente, se convierte en un genotipo perjudicial como la diabetes o la obesidad”, subrayó Lara Riegos.

El polimorfismo ABC1 se encuentra en una región intergénica y está asociado con un punto clave en la secuencia del ADN que puede modificar otros genes, es decir, modula otros a su alrededor y por tanto funciona como un marcador que se encuentra asociado con la enfermedad de la diabetes y su presencia puede indicar la probabilidad de padecerla.

El cambio que produce el ABC1 provoca la disminución de secreción de insulina en la gente debido a que es transportador de colesterol, propiciando que se guarde en el interior de células como la célula beta del páncreas, y tiene un impacto negativo en la función adecuada de secreción de insulina. “Si hablamos de tres mil millones de pares de bases, hablamos de una que puede estar relacionada con otro par cercano, sobre todo donde no es una región que codifique a una proteína, pero está muy cercano”, comentó el científico.

La localización de las 26 comunidades mayas se consideró tomando en cuenta la documentación existente que señala que en las zonas sur de Yucatán y poniente de Quintana Roo fueron hacia donde se retiró la población maya después de la llamada Guerra de Castas, iniciada por Cecilio Chí en 1847.

Lara Riegos fue miembro del equipo de investigación de alteraciones metabólicas y genéticas de poblaciones indígenas, donde la investigadora Marta Menjívar ha valorado los polimorfismos de 15 grupos de indígenas de los 68 que hay en el país.

“Lo que pretendemos es seguir la pista de estos polimorfismos que están asociados con diabetes en contexto de obesidad, estos fueron los que en esta primera etapa mostraron asociación pero hay otros candidatos que vale la pena evaluar para poder tener una mayor proporción de polimorfismos relacionados tanto con la diabetes como con la obesidad”, concluyó el investigador de la UADY.

AMN.MX/fh/bhr

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