fbpx DESDE FILOMENO MATA 8: Víctimas de feminicidios como morbo telenovelero | Almomento | Noticias, información nacional e internacional

Por Mouris Salloum George*
Las cosas como son: En 1997, se crearon en el Congreso de la Unión las primeras Comisiones Especiales para asuntos de equidad entre géneros, cuya primera presidenta, en San Lázaro, fue una diputada del PRD. Al tiempo, esas comisiones pasarían al estatuto de ordinarias; esto es, permanentes y formadas por puras mujeres.
Si revisamos el debate sobre esa cuestión, para entonces sentaban plaza internacional Las muertas de Juárez, tomadas como simple guarismo para la literatura y la cinematografía negras desde que, en la primera mitad de la década de los ochenta, se dieron los primeros registros de asesinatos perpetrados contra trabajadores de las maquiladoras en el estado de Chihuahua.
Pasarían dos décadas de alegatos bizantinos para incorporar el feminicidio como tipo penal codificado en los códigos federales. Ya, el Estado de México había tomado el liderato en homicidios dolosos contra mujeres, superando a Ciudad Juárez.
Gran logro: Paridad para los puestos de elección popular
Las mujeres parlamentarias siguieron bregando por sus derechos políticos hasta que, en la LXIII legislatura, cuya Junta de Coordinación Política, en manos del mexiquense César Camacho, se gratificó por la aprobación de la reforma legal que concedió a las mujeres la paridad de género en la selección de candidatos a puestos de elección popular.
“Mexiquense” es el gentilicio por el que se conoce a los nacidos en el Estado de México.
Alerta de género, no; daña la imagen del gobernador Peña Nieto
Pues bien, organizaciones no gubernamentales nacionales, a la vista de la multiplicación de feminicidios en aquella entidad, demandaron a mediados de 2011 alertas para la prevención de ese crimen.
El priista Consejo Estatal de las mujeres y bienestar social del Estado de México se opuso coléricamente a esa solicitud, alegando que se trataba de una estrategia para dañar la imagen del gobernador Enrique Peña Nieto (ya en tesitura de candidato del PRI a la presidencia de la República).
La estadística de feminicidios se había disparado entre 2012 y 2013, con Peña Nieto en Los Pinos, a tres mil 892 en todo el país. Desde la década anterior, el estado de México sumaba 922. Teníamos una aproximación a la pandemia.
En Ecatepec de Morelos, el museo del horror feminicida
Conforme evaluación del Sistema Nacional de Prevención, Atención, Sanción y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, se colocaban al Valle de México y el Valle de Toluca, donde se encuentra la sede de los poderes estatales, como los de más alta incidencia en esos crímenes. Entre 2011 y 2015, el municipio de Ecatepec de Morelos, de esa entidad, aparecía en el museo del horror, más temido por las mujeres mexicanas.
¿Cómo es que, hasta ahora, en las tribunas del Senado y de la Cámara de Diputados federal, donde florece la paridad de género, se montan escenas y se piden minutos de silencio por el asesinato de una menor en la Ciudad de México, en cuyo rapto la primera implicada por la autoridad es una mujer?
Lo que llama la atención en ese caso, como en otros similares, los medios televisivos, desde los preparativos de los funerales de las víctimas, hacen sus propios montajes con sabor a telenovela, en los que, así sea involuntariamente, se hace apología de la violencia. No se vale.
(*) Director General del Club de Periodistas de México, A.C.

Comentarios

comentarios