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Por Mouris Salloum George*
Los regímenes políticos de los Estados Unidos y de México blasonan ser una República federal, representativa y democrática.
En los Estados Unidos, en 2016, hubo alternancia de partido en la Casa Blanca. El Demócrata fue sustituido por el Republicano. En México también hubo alternancia en 2018: El PRI fue desbancado del poder presidencial por el Movimiento Regeneración Nacional (Morena).
La acotación obligada en ambos casos, es: La delegación del poder del Estado al través del voto no le da espacio a la democracia participativa, de suerte que los mandatos ejecutivos se ejercen de manera vertical.
John F. Kennedy: EU, una Nación de Inmigrantes
Hace poco más de medio siglo, el malogrado presidente John F. Kennedy, de ascendencia irlandesa, puso orgulloso su firma en un libro: Estados Unidos, una Nación de inmigrantes.
México, vencido por la Conquista y amestizado en la Colonia, particularmente en la década de los treinta del siglo XX fue reconocido mundialmente por su Política Exterior, de hondas raíces humanistas, cuyo buque insignia fueron el asilo a perseguidos políticos y de refugio a víctimas de la exclusión socioeconómica en sus países de origen.
Esos atributos -de fraternidad y solidaridad internacional- le merecieron a México el Premio Nobel de la Paz.
Violento giro a la vocación de fraternidad y solidaridad
La implantación del Derecho Corporativo Global y del Nuevo Orden Feudal Mundial, le dio un violento giro a la diplomacia de los Estados Unidos y de México.
Sólo hablemos del reciente lustro: Entre 2015 y 2018, el gobierno de los Estados Unidos expulsó de su territorio a 436 mil extranjeros; el de México a 293 mil.
En los tres recientes años, los estadígrafos han identificado a nuestro país bajo estos términos: México, líder en deportaciones/ México impone un nuevo record en expulsión de extranjeros.
No es para menos: En esos tres años, al cierre de 2019, la autoridad migratoria nacional ha echado de territorio mexicano a 461 mil extranjeros.
México como depósito de las excrecencias de Donald Trump
Hoy nos desayunamos con esta, que ya no es noticia: A un año de haberse puesto en vigor el Protocolo de Protección de Inmigrantes, conocido coloquialmente como Quédate en México, la administración de Donald Trump ha transferido a territorio mexicano a 62 mil migrantes, a los que Washington les ha negado asilo en la Unión Americana.
En México, viejos o nuevos transterrados de todos los sitios de la rosa de los vientos, siguen recordando con gratitud a los presidentes Lázaro Cárdenas, Adolfo López Mateos, Luis Echeverría, José López Portillo y Miguel de la Madrid. De aquellas generaciones de inmigrantes, se reconocen sus aportes a la Cultura, a la Academia, a la Historia y a la Economía Social. Por lo visto ahora, todo ha quedado en los arcones de la nostalgia. Suele ocurrir.
(*) Director General del Club de Periodistas de México, A.C.

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