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Mouris Salloum George
No se ha patentado aún el vidómetro que pueda dar un estimado sobre el valor de una existencia humana. En cambio, hasta donde ha corrido 2020, los que privilegian las cadenas de valor económico abruman al respetable cuantificando el número de empresas que han entrado o pueden entrar en colapso y el total miles de millones de pesos que se han perdido hasta el mes de mayo. Cada quien habla de la feria macabra según le vaya en ella, dice la conseja popular.

El contrapunto anterior, más que de Salud; es de Filosofía y de Políticas Públicas. De los registros para nuestra labor editorial, rescatamos algunos datos, todos bastante significativos: En 2019, en México murieron por afecciones del corazón 155 mil compatriotas; por diabetes, 116 mil; por tumores malignos, 89 mil, por males del hígado, 41 mil; por problemas cardiovasculares, 36 mil, y por padecimientos pulmonares, 25 mil.

Dadas en números redondos, las anteriores cifras no dan una suma de 462 mil muertes en sólo un año.
Todos los huevos puestos en la canasta del coronavirus

El punto es el siguiente: Al ponerse todos los huevos de la canasta en la atención prioritaria a pacientes de coronavirus, en instituciones de Salud Pública se han aplazado las consultas a enfermos de aquellas calamidades; en otros casos, los medicamentos controlados para los tratamientos correspondientes, prescritos por especialistas, empiezan a escasear en las farmacias de aquellas dependencias. Sobran constancias de ello si nos atenemos al dicho de los empleados de ventanilla.

Sabemos de casos de personas con historial clínico en la Ciudad de México, cuyos familiares se han visto precisados a buscar hospitalización en centros del estado de México. En Tecámac han fallecido pacientes atendidos tardíamente.
Con residencia en la colonia Condesa, de la CDMX, a algún paciente se le brindó cama en un hospital de Cuautitlán Izcalli. Sus parientes han tenido que desplazarse a y desde aquella ciudad a la Unidad Médica Familiar en la alcaldía Benito Juárez para surtir la receta respectiva. El sistema está suspendido, se le informa en las farmacias; vuelva el lunes o martes de la próxima semana.

No son casos generalizados, es obvio, pero son evidentes y documentables. No es asunto de poca monta los engorrosos trámites para poner al día la vigencia de derechos, sin la cual algunos afiliados o derechohabientes no pueden ser atenidos con la debida oportunidad.

La cuestión preocupante son las políticas y campañas de Salud Pública preventivas, en cuya situación la primera responsabilidad es de las personas con síntomas en algunos casos y en otros ya diagnosticadas.

Un grito a tiempo: Confluencia de Covid-19 e influenza estacional

De la actual crisis sanitaria, puede decirse que tomó por sorpresa a la mayoría de sistemas de salud del mundo.

Ocioso es echarle leña a la hoguera relatando la conflictividad para encontrar culpables en los otros.

Un grito a tiempo: Nos viene la cuestión anterior a tema por la alerta que acaba de poner en cartelera el responsable de la Comisión Coordinadora de los Institutos Nacionales de Salud y Hospitales de Alta Especialidad, doctor Gustavo Reyes Terán.

Advierte el doctor Reyes Terán sobre la posibilidad objetiva de que, en el segundo semestre de 2020, confluyan simultáneamente en México una nueva oleada de Covid-19 y la influenza estacional que ataca históricamente en los meses de invierno. (Excepcionalmente, en 2009.)

Entre los mortales padecimientos listados en el segundo párrafo de estas notas, sabemos que una de las primeras manifestaciones son la inflamación y el bloqueo de las vías respiratorias; primer síntoma que se está atendiendo en clínicas del IMSS. Al menos esto nos consta.

Lanzada en mayo la alerta del doctor Reyes Terán, median por lo menos cinco meses para que el Consejo de Salubridad General reparta su tiempo entre la atención a la emergencia y la prevención de lo que viene.

No hay excusa cuando se trata de salvar vidas humanas antes de que el cercano futuro nos alcance. Hay que escuchar a la Ciencia antes de caer presas de la fatiga informativa que a todos nos intimida y agobia. Vale.
(*) Director General del Club de Periodistas de México, A.C.

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