fbpx Desde carne asada hasta tamalitos para celebrar las fiestas patrias en Nuevo León
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“La civilización termina donde comienza la carne asada”, frase atribuida a José Vasconcelos

MONTERREY, 15 de septiembre (Al Momento Noticias).- Carne asada, tacos de trompo, flautas, enchiladas, sopes, hasta “gorditas” de maíz con diversos guisos, además de tamales y “frijoles charros” no pueden faltar en un convivio gastronómico en Nuevo León y más tratándose de las fiestas patrias.

Toda esta variedad de platillos, más allá del clásico cabrito, acompañados de cerveza o aguas frescas, forman parte del menú para celebrar el Inicio de la Independencia de México, sin faltar los acordes de música norteña, con acordeón y bajo sexto.

Al margen de frases del pasado como esa de que “la civilización termina donde comienza la carne asada”, atribuida a José Vasconcelos, están las condiciones semidesérticas de Nuevo León, que han dado paso a la actividad ganadera, incluso por encima de la agrícola.

Los cortes de carne de res predilectos en el gusto del consumidor van desde una “arrachera”, un “ t-bone”, “top sirloin”, “New York”, “rib eye” y la aguja, entre otros.

Toda esta variedad preparada al calor de las brasas o en cortadillo guisado, para comerse a tortilla o en tacos, son un agasajo para el paladar más exigente, sea local o foráneo.

La dieta y el temor a los embates de la grasa en el organismo pasan a segundo término si se trata de “echar un taco” y festejar la Independencia de México con un buen platillo en Nuevo León.

“Lo que piden más son las cazuelas con guisos de chicharrón en salsa verde o roja, cortadillo de res, nopales, asado de puerco, rajas con queso, mole, frijoles refritos y taquizas de trompo (carne de cerdo preparada para tacos al pastor)”, dijo la señora María González.

Para los vegetarianos, este menú puede incluir también guisos de champiñones, agregó la propietaria de un establecimiento de platillos mexicanos.

Otro platillo favorito entre los comensales norteños son las enchiladas, preparadas con tortilla roja con queso fresco y cebolla al gusto, acompañadas de papas y zanahorias fritas, además de chile serrano “toreado” al comal.

Para los “trasnochados” también hay variedad a escoger, entre un menudo rojo con sus raciones de cebolla y chile serrano, así como limón y orégano, con tortillas calientes; también pueden degustar un pozole con cebolla, repollo, rábano y limón, con tostadas de maíz.

A este amplio menú se suman los tamales de carne de puerco, pollo, queso, frijoles y hasta de acelgas, “para los que están a dieta”.

Los “frijoles charros” tienen su toque distintivo del norte, al incluirse en ellos cueros y manitas de puerco, chorizo, tocino, así como un recaudo de tomate, cebolla, ajo y cilantro, que le dan un sabor especial.

Para beber el comensal puede optar por agua de limón, o de jamaica, tamarindo y horchata, que tampoco pueden fallar al momento de degustar esta variedad gastronómica en la entidad.

AMN.MX/bhr

 

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