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ninosCIUDAD DE MÉXICO, 18 de noviembre (Al Momento Noticias).- Tras analizar durante un año a niños con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), especialistas del Hospital Infantil de México Federico Gómez descubrieron el circuito cerebral que, dada su inactividad, provoca desórdenes de conducta en dichos pacientes.

El estudio, presentado recientemente en Estados Unidos, comprueba que los pacientes que sufren el TDAH observan una carencia de redes neuronales, lo cual deriva en una sintomatología marcada por la hiperactividad, la inatención y la impulsividad.

De acuerdo con el Jefe de Neurología del HIMFG, doctor Eduardo Barragán Pérez, la importancia del hallazgo estriba en que dicho circuito no ha sido descrito en ningún estudio a nivel internacional, que permita conocer la existencia de tractos cerebrales que conectan la región prefrontal con la región cerebelosa.

Al explicar la enfermedad, el neurólogo enfatizó que el TDAH es un trastorno neurobioquímico cerebral que afecta el metabolismo de los principales neurotransmisores; tiene una prevalencia del 5.2 por ciento en la población y afecta áreas conductuales y cognitivas mismas que derivan en Trastorno por Abuso de Sustancias (TAS), accidentes y violencia intrafamiliar.

Y detalló los grupos de la sintomatología: Con “hiperactividad” el paciente presenta movimiento constantemente, habla en exceso, no logra jugar en silencio, cuando está en clase se levanta varias veces de su asiento. La “inatención” quiere decir que no se concentra, no termina sus deberes, no logra organizarse, no se esfuerza, pierde y olvida cosas, además de distraerse con facilidad. Y en el caso de la “impulsividad” el niño contesta sin pensar, no espera su turno, interrumpe a los demás, y se entromete en cosas que no son de su incumbencia.

Dijo que el TDAH debe presentarse al menos durante 6 meses consecutivos y en más de un lugar, es decir, si presenta algún síntoma en casa, también debe presentarlo en la escuela. Y subrayó que los momentos en que los pacientes muestran mayores cambios es durante los 2, 7, 12 y 17 años de edad.

Desde 2013 el trastorno es considerado como uno de los problemas del desarrollo infantil. Se manifiesta en etapa temprana, es decir antes de que el niño entre a la escuela y conlleva a limitaciones del control del aprendizaje y en habilidades sociales o intelectuales. Frecuentemente co-existen con otros trastornos asociados como el autismo  lo que dificulta su identificación.

En el pasado se pensaba que el trastorno se acababa al llegar a la adolescencia, sin embargo, hoy se sabe que en más del 50 por ciento de los infantes con el trastorno, éste persiste hasta la madurez y, a diferencia de los trastornos psiquiátricos, sus manifestaciones se modifican a lo largo de la vida.

En estos casos, el trastorno acarrea a jóvenes y adultos problemas de conducta, cognitivos e inclusive motrices con graves consecuencias para el desarrollo personal, académico, laboral y social, pues son proclives a desarrollar conductas que afectan a su persona y a quienes les rodean, convirtiéndose en individuos con mayor tendencia a cometer robos, a generar violencia intrafamiliar, a mentir, a destruir bienes ajenos, a lastimar a los animales, a involucrarse en peleas, portar y usar armas, volverse adictos a diversas sustancias, verse involucrados en accidentes automovilísticos, iniciar tempranamente una vida sexual poco responsable, desarrollar graves trastornos afectivos y diversas situaciones que generan impacto social y económico tanto para el afectado como para la sociedad.

Las investigaciones del Hospital Infantil de México Federico Gómez (HIMFG) involucran el uso de modernas tecnologías como la Resonancia Magnética. Con la nueva modalidad de estudio conocida como Tensor de Difusión (DTI), los doctores Eduardo Barragán Pérez, Pilar Dies Suárez, y Silvia Hidalgo Tobón, investigadora en Resonancia Magnética, observaron las redes neuronales que se encuentran en operación durante el reposo, tanto en niños con TDAH como en niños sanos, y encontraron que en los niños con TDAH son mucho más numerosas y activas que en niños sin el padecimiento, sin embargo, también determinaron que un área del cerebro llamada Corteza del Cíngulo, encargada de integrar la información que recibimos del exterior, no muestra una función adecuada en niños con TDAH.

En los pacientes con TDAH, los tractos o circuitos descritos en el hallazgo son menos numerosos y tienen un menor espesor que en niños sanos, mientras que la velocidad de los impulsos es mucho más alta en los niños con el trastorno que en la población normal, en un intento por compensar esta situación, indicó Pilar Dies.

Luego de un año de tratamiento, añadió la especialista, se llevó a cabo la segunda parte del estudio y en nuevas resonancias magnéticas se observó una reestructura de los tractos fronto-cerebelosos y de las conexiones neuronales, mismos que empezaron a aumentar en cantidad.

Por lo descubierto, el neurólogo enfatizó la importancia de derribar los mitos generados en torno a la administración de medicamento, pues “está comprobado que ni se destruyen neuronas ni se merman.

“La consecuencias de no tratar a niños con TDHA son muy importantes, porque es responsabilidad de los padres mejorar las habilidades de los niños”, concluyó Barragán.

AMN.MX/fm

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