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La residencia de la discordia fue adquirida por la esposa de Peña Nieto, Angélica Rivera

CIUDAD DE MÉXICO, 7 de enero (Al Momento Noticias).- El presidente Enrique Peña Nieto no hará un “mea culpa” ante las denuncias de presunto conflicto de intereses en el que habrían incurrido su esposa y el secretario de Hacienda por la adquisición de sendas residencias a una inmobiliaria cercana al gobierno, afirmó el portavoz presidencial, Eduardo Sánchez.

“No existe conflicto de intereses”, señaló el vocero presidencial, en una entrevista con Reuters.

“Habrá un mea culpa, siempre y cuando nosotros tomemos una decisión equivocada, y no nada más un mea culpa sino una corrección, una consecuencia que lo plantee. En esa medida lo habrá” , puntualizó.

En noviembre, poco antes de revelarse que la esposa de Peña Nieto, Angélica Rivera, tenía un contrato con una unidad de Grupo Higa para comprar una lujosa residencia en Lomas de Chapultepec,  el mandatario revocó la licitación del tren de alta velocidad México-Querétaro que había ganado un consorcio en el que participaba dicha empresa.

El escándalo de la llamada “Casa Blanca” surgió en momentos en que Peña Nieto comenzaba a enfrentar severas críticas por la desaparición y posible masacre de 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa en manos de policías coludidos con el narco en el estado Guerrero, poniendo en duda su estrategia de seguridad.

La esposa del presidente, Angélica Rivera, explicó en un video que en 2012 firmó un contrato de compraventa con Ingeniería Inmobiliaria del Centro por la casa -unidad de Higa-, por 54 millones de pesos (casi cuatro millones de dólares), asegurando que la había pagado con el dinero que obtuvo por su carrera como actriz en la empresa Televisa.

Agregó que por la integridad de su familia pondría en venta los derechos sobre la mansión, ubicada en una de las zonas más exclusivas de la Ciudad de México.

Pero el escándalo regresó a los titulares cuando posteriormente se conoció que el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, adquirió una casa a una inmobiliaria propiedad del dueño de Higa, Juan Armando Hinojosa, en octubre de 2012, tres meses después de que Peña Nieto ganara las elecciones presidenciales.

Videgaray Caso expuso que en enero de 2014 pagó la totalidad de la casa por razones financieras y que estaba dispuesto a ser investigado por la compra del inmueble, valuado en unos 510 mil dólares.

Las denuncias levantaron resquemores sobre la transparencia y combate contra la extendida corrupción en la segunda mayor economía de Latinoamérica.

Eduardo Sánchez defendió además la estrategia de seguridad del gobierno frente al crimen organizado y el narcotráfico, que precisó está enfocada en dos rutas: la prevención y la contención de delincuentes.

“La aplicación de la estrategia nos dice que estamos caminando en el sentido correcto, en la dirección adecuada. Vamos a ser disciplinados, vamos a mantener esta estrategia, le haremos los ajustes necesarios para tener mayor eficacia”, expuso.

Desde que Peña Nieto asumió el poder en diciembre de 2012, más de 30 mil personas han muerto en hechos violentos. Aún cuando la cifra es menor comparada con el período equivalente de su predecesor, Felipe Calderón, y se ha logrado la captura de importantes capos, la delincuencia organizada se ha extendido a otras zonas del país y ha diversificado sus operaciones.

AMN.MX/bhr

 

 

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