CIUDAD DE MÉXICO.- En enero de 2026, la balanza comercial de México registró un déficit de 6,481 millones de dólares, lo que representa un cambio significativo respecto al superávit de 2,430 millones observado en diciembre de 2025 y pone fin a la racha de tres meses consecutivos con saldo positivo.
Este resultado se explica principalmente por un déficit en la balanza no petrolera, combinado con la persistencia de la tendencia deficitaria en la balanza petrolera.
Las exportaciones totales de mercancías alcanzaron 48,008 millones de dólares, lo que representó un crecimiento anual de 8.1% respecto al mismo mes del año anterior.
Este avance se impulsó principalmente por las exportaciones no petroleras, que crecieron 9.8%, destacando el fuerte repunte de las extractivas (+81.1%) y las manufacturas no automotrices (+17.8%), aunque se moderaron las agropecuarias (-11.6%) y las automotrices (-9.0%); por su parte, las petroleras totales cayeron 33.5%, limitando parcialmente el dinamismo general del sector exportador.
En cuanto a las importaciones, en enero de 2026 totalizaron 54,489 millones de dólares, con un incremento anual de 9.8%. Las no petroleras subieron 12.7%, impulsadas sobre todo por bienes intermedios no petroleros (+16.5%); las importaciones petroleras totales disminuyeron 21.3%. El mayor ritmo de crecimiento en las importaciones contribuyó al déficit comercial registrado en el mes.
La balanza no petrolera registró un déficit de –4,267 millones de dólares, desde el superávit de 2,838 millones de diciembre 2025. Este deterioro se debió principalmente a una caída en las exportaciones no petroleras que no fue compensada por el descenso en las importaciones no petroleras, lo que resultó en un déficit. La balanza petrolera se mantuvo deficitaria en -2,214 millones.
Ambos déficits explican el saldo comercial total de -6,481 millones, rompiendo los superávits de los últimos meses de 2025.
Estados Unidos sigue siendo el destino de mayor relevancia para las exportaciones no petroleras de México en enero de 2026, al absorber el 82.31%.
Así, el mercado estadounidense continúa impulsando el desempeño exportador gracias al peso dominante de exportaciones distintas al sector automotriz (63.36% de las exportaciones no petroleras hacia EE.UU.) que aumentaron 18.2% anual en enero.
La balanza comercial de enero de 2026 refleja un entorno externo más desafiante para México, marcado por el regreso a déficits significativos tanto en el componente no petrolero como en el petrolero.
Este desempeño refleja una demanda interna de insumos que no fue compensada por el dinamismo exportador, ante el contexto de moderación en las ventas al exterior, particularmente en sectores clave.
La relevancia estructural de Estados Unidos como principal destino de las exportaciones no petroleras subraya la importancia de mantener una relación comercial sólida y predecible bajo el T- MEC, ya que cualquier variación en la demanda o en las políticas comerciales podría amplificar estos desequilibrios.
AM.MX/fm
