Ciudad de México.- La situación de un predio en la alcaldía Cuajimalpa ha puesto sobre la mesa un debate que va más allá de la propiedad de la tierra: la seguridad de los animales que allí habitan. Ante la disputa entre particulares por el lugar que funcionaba como refugio, las autoridades han sido enfáticas al declarar que “el Gobierno de la Ciudad de México vela siempre por el bienestar animal y los derechos de los seres sintientes”. Esta premisa marca el rumbo de una administración que busca mediar entre la legalidad jurídica y la ética humanitaria.
Las autoridades esperan los peritajes oficiales sobre las denuncias de posible maltrato
El destino de los ejemplares rescatados no se decidirá al azar, sino que dependerá estrictamente de la ciencia y la justicia. El Gobierno capitalino se mantiene atento a los hallazgos de la Fiscalía General de Justicia y de la PAOT, instituciones que ya trabajan para esclarecer las quejas ciudadanas presentadas. En este sentido, la postura institucional es inamovible, pues “dejamos en claro que respecto al tema de bienestar animal, el gobierno se apegará a lo que las investigaciones de la Fiscalía y la PAOT determinen” para garantizar que ningún acto de crueldad quede impune.
A pesar de la sensibilidad del caso, el marco legal sigue siendo la brújula que guía el actuar de las instituciones locales. Se ha dejado claro que, en lo referente a la pugna entre los dueños y ocupantes del terreno, “el gobierno se apega en todo momento a la resolución que la instancia judicial correspondiente ordene”. Con esta declaración, se reafirma que “el Gobierno de la Ciudad de México se apega en todo momento a la legalidad de los procedimientos y actúa siempre conforme a derecho, respetando los tiempos y procedimientos legales”, evitando cualquier tipo de favoritismo.
Un llamado urgente a las partes para priorizar la vida de los seres sintientes
Más allá de los juzgados y los papeles de propiedad, existe un llamado a la empatía y a la voluntad humana para resolver esta crisis de forma pacífica. Las autoridades han instado a los involucrados a dejar de lado sus diferencias personales para enfocarse en la protección de quienes no tienen voz. Bajo esta visión, “continuamos haciendo un llamado a las partes a que pongan en el centro el bienestar animal y a llegar a un entendimiento por el bien de los seres sintientes”, apelando a la responsabilidad de los particulares involucrados.
La Ciudad de México busca consolidarse como un referente en la defensa de los derechos de los animales, asumiendo una responsabilidad que trasciende los conflictos administrativos. Al tratarse de una entidad que se reconoce a sí misma bajo estos valores, el gobierno actual ha decidido ser un observador activo y vigilante de la justicia. Es por ello que “este gobierno refrenda su compromiso absoluto con la protección de los seres sintientes, con actuaciones responsables y transparentes en favor del bienestar de los animales”, asegurando un futuro digno para los rescatados.
AM.MX/CV
