Ciudad de México.- La lucha por la autonomía reproductiva en la capital del país alcanza un nuevo hito al cumplirse casi dos décadas de legislación progresista. Durante la conmemoración del 19 aniversario de la despenalización del aborto, la titular de la Secretaría de las Mujeres, Daptnhe Cuevas Ortiz, reafirmó el compromiso institucional de transformar la visión social sobre este procedimiento. El objetivo central de la administración actual es despojar al aborto de cualquier estigma legal o moral para posicionarlo estrictamente dentro del ámbito del bienestar físico y mental, asegurando que la interrupción legal del embarazo sea un derecho accesible para todas las personas gestantes sin distinción.
El aborto como eje fundamental en la agenda de salud pública nacional
Para las autoridades capitalinas, la consolidación de los derechos reproductivos no solo depende de la ley, sino de la calidad operativa de los servicios de salud. La secretaria Cuevas Ortiz enfatizó que la administración local trabaja para asegurar que el acceso a estos servicios sea público, gratuito, de calidad y con calidez, eliminando las barreras burocráticas que aún persisten. Esta estrategia busca colocar la autonomía de las mujeres en el núcleo de las políticas estatales, reconociendo que la capacidad de decidir sobre el propio cuerpo es un requisito indispensable para la justicia social.
En este sentido, la narrativa oficial busca un cambio profundo en la percepción ciudadana para evitar la criminalización social de quienes deciden interrumpir un embarazo. Al respecto, la funcionaria fue contundente al señalar que la meta final es la normalización médica del proceso: “la verdadera justicia para los derechos reproductivos de las mujeres es que el aborto se trate como un asunto de salud pública”. Esta visión pretende que el sistema sanitario asuma la responsabilidad total de la atención, garantizando entornos seguros y profesionales para todas las usuarias.
Alianzas estratégicas para fortalecer la libertad y autonomía de las mujeres
El avance en materia de derechos no ha sido un camino solitario, sino el resultado de un esfuerzo conjunto entre el gobierno y organizaciones de la sociedad civil como Católicas por el Derecho a Decidir, GIRE y ReDefine. Durante el evento conmemorativo, se destacó que la Ciudad de México sigue a la vanguardia en la creación de condiciones para que las ciudadanas alcancen una verdadera libertad, libre de estigmas. Esta colaboración permite que las políticas de izquierda se traduzcan en rutas críticas de atención que protegen a las mujeres de cualquier tipo de violencia institucional durante el ejercicio de sus derechos.
La disputa por los derechos también se libra en el terreno de las ideas y la comunicación masiva, donde la Secretaría de las Mujeres juega un rol activo. Según Cuevas Ortiz, es fundamental ganar terreno en la opinión pública para consolidar los cambios legales: “La autonomía física de las mujeres y nuestros derechos también se disputan en la narrativa pública. Por eso, hablar del aborto como un asunto de salud pública es también avanzar en una transformación social y cultural profunda”. Este enfoque integral busca que la libertad reproductiva sea una realidad cotidiana y no solo un texto constitucional.
Estrategias preventivas y educación integral para la reducción del embarazo adolescente
Más allá de la interrupción del embarazo, el Gobierno de la Ciudad refuerza sus mecanismos de prevención y formación mediante el trabajo articulado del GEPEA y los grupos municipales. En coordinación con la Secretaría de Salud y diversas ONGs, se impulsa la Educación Integral en Sexualidad como una herramienta preventiva clave. El fortalecimiento de estos programas busca empoderar a las juventudes, brindándoles información científica y laica que les permita tomar decisiones responsables y postergar la maternidad hasta que así lo deseen, reduciendo los índices de embarazos no planificados.
Finalmente, la Secretaría de las Mujeres extendió una invitación permanente a las activistas y redes de derechos sexuales para mantener un diálogo operativo y estratégico. La dependencia se posicionó no solo como una entidad administrativa, sino como una aliada técnica para materializar las demandas del movimiento feminista. La funcionaria reiteró que las organizaciones cuentan con la institución “no solo para reflexionar y dialogar, sino para construir rutas concretas y actuar estratégicamente en alianza para garantizar los derechos de las mujeres”, cerrando así un compromiso de trabajo sostenido por la igualdad.
AM.MX/CV
