Ciudad de México.- El Congreso de la Ciudad de México ha emitido un llamado urgente a las autoridades sanitarias para transformar las prácticas de cuidado neonatal en los hogares capitalinos. A través de un Punto de Acuerdo, se exhortó a la Secretaría de Salud a intensificar las campañas informativas que desincentiven el uso de monedas, frijoles o botones en el ombligo de los recién nacidos. Esta iniciativa busca erradicar creencias populares que, aunque bienintencionadas, representan un riesgo latente de infección y complicaciones médicas para los menores, priorizando en su lugar una cultura de prevención basada en evidencia científica y cuidados clínicos adecuados.
El Congreso capitalino impulsa medidas para prevenir riesgos en ombligos de recién nacidos
El diputado Ricardo Rubio Torres, impulsor de esta propuesta, subrayó que la práctica de colocar objetos en el área umbilical responde a una tradición arraigada para evitar que el ombligo “se bote”. Sin embargo, el legislador aclaró que la hernia umbilical se corrige de forma espontánea en el 90 por ciento de los casos durante los primeros años de vida. Al presentar la iniciativa el pasado 19 de marzo, el integrante del PAN reconoció el valor de la familia en estos procesos, señalando que: “En México nacen cada año más de un millón y medio de niñas y niños. Detrás de cada nacimiento, hay una familia que busca hacer lo mejor para sus hijas e hijos. Nuestra responsabilidad es asegurarnos que tengan herramientas para lograr ese buen propósito”.
Desde la tribuna, se explicó que el uso de elementos no estériles no posee eficacia clínica y, por el contrario, entorpece la recuperación natural del tejido. El objetivo primordial es que los padres y cuidadores comprendan que el cuerpo del bebé tiene su propio proceso de desarrollo. Por ello, la propuesta legislativa no busca juzgar las costumbres, sino dotar a las familias de información científica y objetiva que garantice un entorno seguro para el crecimiento de la niñez en la capital, evitando remedios caseros que carecen de sustento médico.
Los peligros de colocar objetos no estériles durante el proceso de cicatrización umbilical
La vulnerabilidad del recién nacido es un factor crítico que fue expuesto detalladamente ante la Mesa Directiva. Según el legislador, el cordón umbilical es un tejido que requiere mantenerse limpio y seco para evitar ser una puerta de entrada a patógenos externos. Al respecto, Rubio Torres advirtió que: “Desde el punto de vista médico, el cordón umbilical en sus primeros días, representa una zona de alta vulnerabilidad y es un tejido en proceso de cicatrización que, si no se mantiene limpio y seco, puede convertirse en una vía de entrada para infecciones”. El uso de monedas o semillas puede derivar en cuadros graves de onfalitis o irritaciones cutáneas severas.
Además de las infecciones, la presión de objetos externos puede provocar acumulación de humedad y retrasar significativamente la cicatrización natural. La Secretaría de Salud deberá, por tanto, emitir recomendaciones pediátricas claras que desmitifiquen la idea de que estos objetos previenen hernias. La vigilancia médica profesional es el único método avalado para monitorear cualquier anomalía, por lo que se insistió en que los hospitales y centros de salud deben fortalecer la orientación que brindan a las familias mediante un lenguaje sencillo pero con evidencia científica.
Campañas informativas buscan alinear las tradiciones familiares con el conocimiento médico actual
La iniciativa, que ha sido turnada a la Comisión de Salud para su dictamen, plantea una estrategia coordinada entre instituciones médicas para difundir prácticas de higiene seguras. No se trata de invalidar la herencia cultural, sino de adaptarla para proteger la integridad física de los bebés. El diputado enfatizó la naturaleza de este esfuerzo institucional al declarar que: “Esto no es un debate entre tradición y modernidad. Es un esfuerzo por alinear nuestras prácticas cotidianas con el conocimiento científico, sin perder de vista el contexto cultural, pero siempre poniendo en el centro la salud de la niñez”.
El Congreso busca que cada hospital y clínica de la Ciudad de México se convierta en un foco de educación preventiva. Se espera que las futuras campañas no solo se limiten a folletos, sino a una comunicación directa con madres, padres y tutores sobre los cuidados post-parto. Al poner la salud de los menores como eje central, la capital avanza hacia un modelo de crianza donde la información oportuna es la mejor herramienta para evitar complicaciones prevenibles y asegurar un inicio de vida saludable para las nuevas generaciones.
AM.MX/CV
