fbpx

BANGUI, 30 de noviembre (Al Momento Noticias).- Con una pequeña ceremonia en el aeropuerto de Bangui, el Papa Francisco partió de regreso a Roma, tras finalizar su viaje de seis días por África, el cual inició el pasado 25 de noviembre.

En su primera visita Apostólica a este continente acudió a Kenia, Uganda y por último a la República Centroafricana, desde cuya capital, Bangui, emprendió el regreso.

Foto: Reuters
Foto: Reuters

El Pontífice abordó el avión a las 12:30 (hora local) después de una breve ceremonia de despedida con la participación de la jefa de Estado de la Transición, Catherine Samba-Panza y el Nuncio Apostólico, Monseñor Franco Coppola. Además, estuvieron presentes otras autoridades del país, obispos y una representación de fieles.

Francisco cerró su gira por el continente africano con una masiva misa en Bangui, la capital de República Centroafricana, en la que pidió detener el odio étnico y religioso, la guerra y la violencia en general.

Durante la ceremonia, ante unas 30 mil personas, exhortó a los centroafricanos que se perdonaran mutuamente y trabajaran juntos por la paz.

“Todo bautizado ha de romper continuamente con lo que aún tiene del hombre viejo, del hombre pecador, siempre inclinado a ceder a la tentación del demonio, que lo lleva al egoísmo, a encerrarse en sí mismo y a la desconfianza, a la violencia y al instinto de destrucción, a la venganza, al abandono y a la explotación de los más débiles”, manifestó, en el Estadio Deportivo Barthélémy Boganda.

Durante el oficio, el Papa reiteró el mensaje central de su visita: “dialogar con el que es diferente”.

Es necesario, agregó, “perdonar al que nos ha hecho daño, comprometernos a construir una sociedad más justa y fraterna en la que ninguno se sienta abandonado”.

“Ustedes, queridos centroafricanos, deben mirar sobre todo al futuro y, apoyándose en el camino ya recorrido, decidirse con determinación a abrir una nueva etapa en la historia cristiana de su país, a lanzarse hacia nuevos horizontes”, añadió.

Antes de realizar un último rito religioso en África, el Pontífice visitó una mezquita de un barrio musulmán en Bangui, escenario de atrocidades en 2013 por un conflicto con tintes religiosos.

“Cristianos y musulmanes son hermanos y hermanas”, aseguró Francisco en la capital centroafricana, y recordó que “quienes creen en Dios también deben ser hombres y mujeres de paz”.

El Pontífice se reunió con los líderes musulmanes del barrio PK 5, en una zona que ha sido escenario de violencia sectaria. La visita tuvo lugar bajo fuertes medidas de seguridad, garantizada por la fuerza de la ONU en el país (Minusca).

Francisco llamó a la unidad y a no ceder ante “la tentación del miedo al otro, a lo desconocido, a lo que no es parte de nuestro grupo étnico, nuestras opiniones políticas o nuestra confesión religiosa”.

La violencia interreligiosa que vive el país dejo desplazada a una cuarta parte de la población desde marzo de 2013, cuando los rebeldes seleka, principalmente musulmanes, derrocaron al presidente François Bozizé.

La estancia de Francisco en la capital de República Centroafricana tuvo lugar entre fuertes medidas de seguridad. Cientos de “cascos azules” de la ONU con metralletas protegieron todas las rutas por las que se movió el pontífice, incluso pudieron verse soldados armados en la mezquita.

AMN.MX/dsc/bhr

Comentarios

comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *